El Gobierno cede ante la presión de PNV y Junts: rebaja histórica del IVA para frenar la crisis
Moncloa rectifica su estrategia. La firmeza de las formaciones nacionalistas ha logrado que el Ministerio de Hacienda abandone su negativa inicial a reducir impuestos para combatir la inflación. A través de un decreto de urgencia, el Ejecutivo tramita una bajada del IVA en electricidad y gas al mínimo legal, una medida que la ministra María Jesús Montero había rechazado previamente por considerarla poco innovadora. La posición determinante de PNV y Junts, que condicionaron su apoyo al decreto anticrisis a un alivio directo en las facturas, fuerza un giro de guion que prioriza el ahorro de las familias.
La actividad en el Congreso ha sido frenética. El Gobierno, que necesitaba asegurar la convalidación de su paquete de medidas económicas para 2026, ha tenido que aceptar las condiciones marcadas por sus socios de investidura. El acuerdo implica reducir el tipo impositivo de los suministros básicos, una reclamación que el PNV y Junts han mantenido de forma férrea durante las últimas semanas. Las fuerzas vascas y catalanas han hecho valer su peso parlamentario para que el "escudo social" incluya una reducción de la carga fiscal directa, transformando la resistencia de Hacienda en una capitulación técnica.