Trump ordena el hundimiento de cualquier lancha rápida iraní que desafíe el bloqueo naval
El Pentágono ha desplegado al portaaviones USS Abraham Lincoln a escasos 200 kilómetros de la costa de Irán para ejecutar un bloqueo total que asfixia desde este lunes todas las salidas comerciales del país persa. Donald Trump ha elevado la apuesta bélica al advertir que sus fuerzas eliminarán inmediatamente a las embarcaciones de ataque rápido de la Guardia Revolucionaria si intentan romper el cerco, utilizando el mismo protocolo de fuego letal empleado contra los narcotraficantes en el Pacífico. Mientras el petróleo escala por encima de los 100 dólares, el Reino Unido ha convocado una cumbre de urgencia al tiempo que se desmarca de la acción militar estadounidense.
La maquinaria bélica de Estados Unidos ha activado el cronómetro de la confrontación directa en el Estrecho de Ormuz. A las 10:00 hora de Washington, el despliegue de la Quinta Flota ha hecho efectiva la prohibición de entrada y salida de cualquier buque en puertos iraníes, una medida que afecta no solo a los terminales petroleros, sino a toda la línea de costa. Según informes del MarineTraffic y BBC Verify, el grupo de combate del portaaviones Lincoln, escoltado por destructores lanzamisiles, mantiene una posición de control absoluto en el Golfo de Omán.
El presidente estadounidense ha sido tajante al señalar que, tras haber neutralizado a gran parte de la flota convencional iraní, el objetivo ahora son las tácticas de "enjambre" de las patrulleras ligeras. Teherán, a través de su parlamento, sostiene que no capitulará ante las amenazas, calificando la situación como una violación flagrante del derecho marítimo internacional. Sin embargo, la UKMTO ya ha emitido avisos de navegación advirtiendo de "procedimientos de visita y registro" por parte de fuerzas militares.
Impacto global y fractura diplomática
La economía europea ya siente el impacto del conflicto. Ursula von der Leyen confirmó que la factura energética de la UE se ha disparado en 22.000 millones de euros en poco más de un mes. En Londres, Keir Starmer ha subrayado que la seguridad en el paso de mercancías es una "herida abierta" que daña directamente los bolsillos de los ciudadanos británicos en las gasolineras, aunque ha evitado comprometer apoyo militar al bloqueo de Trump.
Por otro lado, la brecha entre la Casa Blanca y el Vaticano se profundiza. El Papa Leon XIV ha reafirmado su intención de seguir denunciando la "locura de la guerra", ignorando los ataques personales de Trump, quien lo acusó de ser perjudicial para la política exterior. En el terreno, la situación en el Líbano agrava el escenario regional, con el ejército israelí cercando Bint Jbeil, lo que confirma que el alto el fuego negociado en Pakistán ha nacido muerto.
La entrada de Pekín en el tablero eleva la tensión a niveles críticos. El almirall Dong Jun ha blindado la soberanía de sus rutas energéticas, desafiando frontalment el cerco de Washington. Con el Estrecho de Ormuz como línea roja, el pulso entre las dos potencias convierte el bloqueo en un polvorín geoestratégico.