Amics de la Terra moviliza a la sociedad para salvar el pulmón de Mallorca de las llamas
La organización ecologista más activa de la isla lanza una operación de rescate forestal en Son Torrella este 11 de abril, permitiendo que los ciudadanos pasen de la preocupación a la acción directa mediante el mantenimiento técnico de las cumbres de Escorca.
La Serra de Tramuntana no sobrevive por inercia; sobrevive por el esfuerzo de quienes se “manchan” las manos de tierra. En un contexto de crisis climática donde los veranos son cada vez más voraces, la organización Amics de la Terra Mallorca ha decidido tomar la iniciativa con una jornada de custodia del territorio que va mucho más allá del voluntariado convencional. Este sábado 11 de abril, entre las 10:00 y las 14:00 horas, la finca de Son Torrella será el escenario de una intervención de alto impacto para proteger el patrimonio de todos.
La labor de Amics de la Terra es el último bastión de defensa en zonas de difícil acceso como las faldas del Puig Major. Su estrategia no es solo contemplativa: es ingeniería verde. El equipo de expertos de la asociación guiará a los asistentes en tareas de mantenimiento de antiguas reforestaciones, una labor crítica que garantiza que los árboles plantados hace años no sucumban a la maleza o la falta de cuidados. Al retirar el exceso de biomasa y despejar el estrato arbustivo, se crea un cortafuegos natural que es, literalmente, la diferencia entre la supervivencia del bosque o su desaparición total ante un eventual incendio.
Participar en esta jornada no es solo "ayudar", es formar parte de la élite civil que custodia el Patrimonio Mundial. La actividad ofrece la oportunidad exclusiva de trabajar en parajes restringidos de Escorca, donde el aire es más puro y el silencio solo se rompe por el trabajo coordinado en favor de la biodiversidad. Los voluntarios no solo mejorarán las condiciones del bosque, sino que verán en primera persona cómo la gestión profesional de una entidad con décadas de rigor científico puede transformar un ecosistema vulnerable en una fortaleza natural.
Debido a la intensidad de las tareas y la importancia de la seguridad en terrenos de alta montaña, la organización ha limitado la participación a mayores de edad, asegurando un grupo de trabajo ágil y eficiente. La inscripción es obligatoria para coordinar el acceso y el transporte, garantizando que el impacto de la actividad sea máximo en la naturaleza y mínimo en la huella de carbono.