El Supremo abre la caja de los truenos del caso mascarillas con Armengol en el foco
Este martes comienza en el Tribunal Supremo el juicio que mantiene en vilo a las altas esferas del Gobierno de España, con la presidenta del Congreso, Francina Armengol, señalada como testigo clave por su gestión en Baleares durante la pandemia.
El Alto Tribunal asume el control de una trama que comenzó con contratos de material sanitario en las Islas y que hoy sienta en el banquillo a figuras del entorno más próximo de Pedro Sánchez. La vista arranca bajo la sombra de las declaraciones de Koldo García, quien desde prisión ha advertido sobre la existencia de pruebas documentales que podrían comprometer la defensa de varios implicados. La justicia investiga el presunto cobro de comisiones irregulares en adjudicaciones millonarias donde el Servicio de Salud de las Islas Baleares, bajo el mandato de Armengol, figura como una de las administraciones que validó la recepción de material defectuoso sin ejecutar las reclamaciones pertinentes a tiempo.
El proceso judicial no solo evalúa el posible desvío de fondos públicos, sino que pone a prueba la resistencia del Ejecutivo central ante las revelaciones que puedan surgir de los dispositivos móviles incautados y los testimonios de los imputados. Según fuentes jurídicas citadas por ABC, la estrategia de la acusación se centra en demostrar que existió una red de influencias que operaba con total libertad en los ministerios de Fomento e Interior, utilizando la urgencia de la crisis sanitaria como salvoconducto para enriquecerse de forma ilícita.