EL EFECTO DOMINÓ DEL 21-D EXTREMEÑO SACUDE EL CONSOLAT
El auge de VOX y el “factor Per Mallorca” acorralan a la izquierda y plantea dudas a Marga Prohens.
El suelo tiembla bajo los pies de la izquierda mallorquina. Lo que ocurrió anoche en Extremadura no ha sido una simple votación sino un posible punto de inflexión. La victoria contenida del PP y el ascenso de una ultraderecha que ya no pide permiso para mandar, han dejado al PSOE en estado de shock. En el Consolat de la Mar, el escenario se acelera: Marga Prohens ya analiza cada dato, consciente de que la fragmentación de sus rivales abre una ventana de oportunidad única para su ejecutivo.
¿Es Baleares la siguiente pieza del dominó en caer? Los datos de Extremadura proyectan una sombra preocupante sobre el PSIB. El hundimiento socialista y el rearme de un Podemos que, según analistas consultados, empieza a recuperar espacio a costa de la coalición Més/Sumar, dibujan un bloque progresista dividido. Pero el verdadero "cisne negro" de esta partida es la aparición de un actor que amenaza con romper los bloques tradicionales.
La amenaza transversal: El "voto canyellista" y el descontento progresista. Un nuevo factor está alterando todos los modelos de previsión: "Per Mallorca". Según los sondeos internos que maneja la formación y a pesar de su reciente nacimiento, el partido puede conseguir una transversalidad letal. Su gran caladero no está siendo solo el votante conservador de corte regionalista y "canyellista" que rechaza la dependencia de VOX.
La sorpresa salta en el otro lado del espectro: Per Mallorca también comienza a arañar votos a la izquierda tradicional mallorquina, nutriéndose de aquellos votantes que, cansados de los escándalos del presidente Sánchez y su entorno, así como de la unión de MÉS con SUMAR prefieren optar por una opción centrada en los intereses de la isla, sin los peajes ideológicos de Madrid.
Més per Mallorca: El motín de Deià y el factor Podemos. En la izquierda, la tensión es máxima. La crisis de Més per Mallorca ha tocado fondo tras los sucesos de Deià. La negativa de la dirección a soltar la mano de un Sumar en barrena ha provocado un cisma: un 30% de abstención en la ejecutiva permanente. Esta debilidad es el combustible que necesitaba Podemos para volver a la carga y disputar el voto ecosoberanista, dejando a Més en una posición de vulnerabilidad extrema.
El dilema de Prohens: ¿VOX o Per Mallorca? La presidenta observa cómo la oposición se despedaza. El adelanto electoral se plantea como una herramienta no solo para ganar, sino para elegir compañero de viaje. ¿Optará Prohens por la estabilidad tensa de un pacto con VOX o buscará el entendimiento con la transversalidad de Per Mallorca? El futuro de Baleares se decide ahora. El botón del adelanto electoral sobrevuela las islas.
