Detención de tres delincuentes tras el robo de un vehículo y una persecución en Palma
La Policía Nacional intercepta a los ocupantes de un turismo sustraído tras una fuga a alta velocidad que terminó en accidente. Los implicados abandonaron el coche en marcha e intentaron ocultarse en el cauce de un torrente y en un centro sanitario.
La intervención del Grupo Operativo de Respuesta (GOR) se inició de madrugada al detectar un turismo a gran velocidad por el centro. Tras verificar que el coche figuraba como robado desde el pasado domingo, comenzó un seguimiento que se trasladó a la Vía de Cintura. Allí, el conductor comprometió la seguridad vial con maniobras evasivas y cambios de sentido bruscos hasta que un impacto contra un bordillo en la carretera de Sóller reventó un neumático, deteniendo la marcha.
Con el coche todavía en movimiento, los tres sospechosos emprendieron una huida a pie que obligó a la Jefatura Superior a desplegar un cerco perimetral. La captura se produjo de forma escalonada en tres puntos críticos: el primero fue interceptado en el lecho seco de un torrente del polígono de Son Castelló; el segundo, mientras cruzaba hacia la calle Alfonso el Magnánimo y el último, cuando trataba de saltar la valla de un centro médico cercano.
Durante el registro del vehículo, los agentes hallaron una cizalla y un martillo metálico, herramientas presuntamente empleadas para el forzado de accesos. Además de los daños estructurales del coche, el propietario ha denunciado la sustracción de diversos efectos personales que guardaba en el interior. Los detenidos ya han pasado a disposición judicial acusados de robo con fuerza, conducción temeraria y desobediencia.
Atendiendo a la gravedad de los hechos, los detenidos se enfrentan a un concurso de delitos que podría acarrear penas de prisión de uno a tres años por el robo con fuerza en el vehículo. A esto se sumarían penas de seis meses a dos años de cárcel por la conducción temeraria con riesgo para terceros, además de la posible sanción por resistencia y desobediencia a los agentes, que oscila entre los tres meses y el año de reclusión según el Código Penal.