EL LLAMAMIENTO A LA CALMA SE RESQUEBRAJA

El hantavirus se salta el discurso oficial tras detectarse el tercer contagio británico

Un ciudadano británico permanece bajo estricta observación médica en la remota isla de Tristán de Acuña tras presentar síntomas compatibles con el hantavirus. Este nuevo caso se suma a un brote originado en el buque de expedición MV Hondius, que ya ha dejado un balance de cinco infecciones confirmadas y el fallecimiento de tres pasajeros, entre ellos una mujer de nacionalidad holandesa. Las autoridades sanitarias del Reino Unido mantienen la vigilancia sobre el resto del pasaje, que será repatriado este fin de semana desde las Canarias
Crucero MW Hondius
Crucero MW Hondius

La situación sanitaria a bordo del MV Hondius ha escalado tras confirmarse que el patógeno no solo afecta a quienes desembarcaron en abril, sino que continúa manifestándose en diferentes puntos geográficos. Actualmente, dos ciudadanos británicos se encuentran ingresados en estado grave: uno en una unidad de cuidados intensivos en Sudáfrica y otro estable en los Países Bajos. El tercer afectado, localizado en el archipiélago de Tristán de Acuña, aguarda la evolución de una enfermedad que destaca por su agresividad respiratoria y su periodo de incubación prolongado.

El origen de la infección se sitúa en una excursión terrestre por zonas rurales de Argentina, Chile y Uruguay, donde los pasajeros estuvieron en contacto con hábitats de roedores transmisores. Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha calificado el incidente como grave, descarta cualquier similitud con la dinámica de la pasada pandemia, subrayando que el riesgo para la población general es reducido. No obstante, la excepcionalidad de este brote radica en la sospecha de una transmisión entre humanos debido al contacto estrecho y prolongado dentro de las instalaciones del crucero.

Ante la llegada del buque al puerto de Granadilla este próximo fin de semana, el gobierno británico ha fletado un avión para trasladar a los residentes nacionales directamente al Reino Unido. A pesar de no presentar sintomatología activa, todos los pasajeros y la tripulación deberán cumplir un periodo de aislamiento preventivo de 45 días. Mientras tanto, los equipos de rastreo intentan localizar a un séptimo británico que abandonó la expedición en Santa Elena y cuyo paradero actual es desconocido para la agencia UKHSA.