RESCATE ESTRATÉGICO TRAS EL CIERRE DE AGAMA Y S’ESPLET

Camp Mallorquí presenta una oferta para salvar la industria del garrofín y adquirir Carob

La cooperativa Camp Mallorquí ha formalizado una propuesta en sede judicial para hacerse con la unidad productiva de Carob, actualmente en concurso de acreedores. Esta operación busca blindar la transformación del algarrobo en la isla y evitar un nuevo desmantelamiento industrial tras los recientes cierres de la láctea Agama y la exportadora de patata S’Esplet.

Trabajadores de Carob
Trabajadores de Carob

La supervivencia de la industria transformadora en el campo balear ha encontrado un aliado en el cooperativismo. Camp Mallorquí ha dado un paso al frente para adquirir Carob, referente en la elaboración de goma de garrofín, con el objetivo de mantener la actividad y la totalidad de la plantilla. Según informan fuentes de los sindicatos agrarios, la propuesta llega en un momento crítico para el sector primario mallorquín, castigado por la falta de rentabilidad y la presión de los mercados exteriores.

Fachada de las instalaciones de Carob en Marratxí
Fachada de las instalaciones de Carob en Marratxí

Este movimiento empresarial se produce apenas tres semanas después de que el Grupo Damm confirmara el cese definitivo de la histórica Agama. El cierre de la vaquería de Palma, tras una década de gestión bajo capital catalán, dejó en evidencia la fragilidad de la marca local frente a los costes de insularidad y la competencia de la leche peninsular, que llega a los lineales un 50% más barata que el producto de kilómetro cero. Según Joana Mascaró, del sindicat de ramaders UPA el intento del Govern por articular una cooperativa público-privada para salvar Agama naufragó ante el cambio de condiciones de la empresa DAMM con unas condiciones económicas insalvables para los propietarios de las instalaciones ganaderas, marcando el fin de una era para el sector lácteo.

Trabajadores de s'esplet
Trabajadores de s'esplet

La crisis se extiende al norte de la isla. El portal exportador S’Esplet, en Sa Pobla, ejecutó ayer su cierre definitivo tras 33 años de trayectoria. La desaparición de esta estructura afecta a 19 familias y ha generado un duro cruce de acusaciones entre la oposición y el Ejecutivo autonómico. Según denuncias recogidas por los socialistas , la retirada del 10% de participación pública y la falta de transparencia en la gestión han precipitado la caída de un gigante de la patata que no ha podido resistir el relevo generacional ni la reducción de márgenes.

estand de camp mallorquí
estand de camp mallorquí

El panorama internacional agrava la situación. El acuerdo UE-Mercosur proyecta una sombra de incertidumbre sobre el campo insular. Mientras la Conselleria de Agricultura defiende que el impacto será limitado, organizaciones como la Sociedad Española de Agricultura Ecológica (SEAE) advierten que la entrada masiva de productos sudamericanos con estándares menos exigentes compromete la viabilidad de la pequeña agricultura campesina. A esto se suma el encarecimiento de fertilizantes y piensos derivado de los conflictos en Oriente Medio, que según Mallorca Informa, ha disparado los costes operativos hasta un 60%. La oferta de Camp Mallorquí por Carob no es solo una transacción mercantil; es el último dique de contención para que el valor añadido de la algarroba permanezca en Mallorca.

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