CONVOCADA UNA CACEROLADA EN CORT EL LUNES
Sentencia de muerte para las Phytolaccas: Cort arrasa la memoria de la Plaza Llorenç Villalonga bajo el silencio de la noche
La indignación por la tala de las 17 Bellaombras de la Plaza Llorenç Villalonga se traslada a las puertas del Ayuntamiento. Bajo el lema "Per les Bellesombres arrasades", las entidades ciudadanas convocan una cacerolada el lunes 22 a las 10:00 h en la Plaza de Cort. La sociedad civil se moviliza ante lo que consideran un "exterminio" cruel y sin diálogo.
Palma no calla ante el ruido de las motosierras. Lo que comenzó como un despertar amargo para los vecinos de la Plaza Llorenç Villalonga se ha transformado en un grito de guerra: el lunes 22, a las 10:00 h, una cacerolada masiva frente al Ayuntamiento (Plaça de Cort) exigirá responsabilidades por la desaparición de 17 ejemplares históricos de Bellaombra. El objetivo es claro: defender el patrimonio verde y hacerse sentir ante una administración que ha actuado, según las asociaciones denunciantes, con una "falta de sensibilidad" absoluta.
La operación, ejecutada de noche y bajo un cordón policial que separó a la ciudadanía de sus árboles, ha dejado una herida profunda en la memoria de la ciudad. Mientras Cort justificaba la tala por "peligrosidad imprevisible", las inspecciones visuales de los troncos seccionados cuentan otra historia: madera estructural íntegra y tejidos sanos, sin rastro de la pudrición alegada. Entidades como ARCA y la Asociación Balear del Árbol (ABA) denuncian que se ha optado por un "exterminio rápido" en lugar de agotar las vías de la arboricultura moderna, como podas selectivas o diagnósticos individualizados.
La movilización del lunes no solo llora la pérdida de árboles de entre 50 y 80 años; denuncia un modelo de gestión basado en el silencio y la imposición. Los vecinos temen que el vacío dejado por la sombra madura se convierta en una alfombra roja para la expansión de terrazas turísticas, destruyendo el microclima de un centro histórico ya castigado. La convocatoria de la "Cassolada" es el último recurso de una ciudadanía que se sintió engañada tras las reuniones de la Mesa Verde, donde se prometió un diálogo que terminó en una tala nocturna "irreversible".
La herida es profunda. El centro histórico, declarado conjunto patrimonial, pierde su biodiversidad y su protección contra las olas de calor. Mientras el Ayuntamiento defiende la seguridad tras los últimos temporales, las asociaciones ecologistas como el GOB y SEO/BirdLife lamentan que se haya ignorado la Carta del Derecho de los Árboles, prefiriendo la motosierra a la gestión científica. Palma no solo ha perdido 17 árboles; ha perdido la confianza en una institución que, según los colectivos, ha actuado "con nocturnidad y sin escucha".
