Cazada una conductora reincidente con un carnet de "copia y pega" y sin permiso
La Policía Local de Palma ha pillado in fraganti a una mujer de 31 años que, tras perder su coche a manos de la grúa municipal por aparcar en un vado, intentó "colar" a los agentes la fotografía de un carnet manipulado. La investigada, con un historial de reincidencia, ya había confesado en un atestado de 2024 que jamás se había examinado para obtener la licencia de conducir.
La picaresca de barrio ha alcanzado cotas de surrealismo en la calle Francesc Martí i Mora. Lo que empezó como un "mal día" para una conductora el pasado 16 de febrero —con la grúa enganchando su coche por estacionar en un vado—, terminó en un esperpento judicial cuando el Equipo Comunitario de Proximidad (ECOP) decidió que la identificación digital de la mujer no pasaba el filtro de autenticidad.
Tras pagar las tasas de la grúa para recuperar su vehículo, la implicada pensó que una retirada a tiempo sería una victoria. Pero la ley no descansa. Al ser requerida por su documentación, mostró una foto en su teléfono móvil de lo que pretendía ser un permiso de conducir legal. El problema fue el "acabado artístico": una de las agentes detectó al instante que el apellido que decía tener no coincidía con el que aparecía en la pantalla. Al detener el coche de nuevo, la chapuza quedó al descubierto: la foto de la mujer parecía literalmente pegada sobre el documento original.
Las consultas con la DGT terminaron de hundir el relato: la mujer no ha tenido carnet en su vida. Lo más sorprendente del caso, según fuentes policiales, es que la investigada ya arrastra una condena anterior por los mismos hechos. Es más, en un accidente ocurrido en 2024, ella misma admitió ante las autoridades que circulaba "por libre" sin haber pisado nunca una autoescuela.
Este tipo de fraudes no son aislados. Según crónicas de sucesos internacionales en prensa europea, la falsificación de documentos digitales mediante aplicaciones móviles se ha convertido en un nuevo reto para las patrullas de proximidad. En este caso, la "artista" del retoque digital se enfrenta ahora a cargos por falsedad en documento público y un nuevo delito contra la seguridad vial, una combinación que difícilmente se soluciona con un filtro de Instagram.