Luz verde a la “pesca sin límites”: la isla moviliza a miles de pescadores contra el cangrejo invasor

Mallorca declara la guerra al cangrejo azul

El Consell de Mallorca aprueba una normativa que libera casi por completo la captura del cangrejo azul, una especie invasora que se ha propagado sin control desde 2017. Se amplían utensilios, zonas y vigencia hasta 2030 para frenar un avance que amenaza a los ecosistemas de la isla...y abre una inesperada oportunidad culinaria

Mallorca declara la guerra al cangrejo azul
Cranc blau
Cranc blau

 

Mallorca ha dicho basta. Tras años viendo cómo el cangrejo azul colonizaba torrentes, marismas y zonas húmedas de la isla, el Consell ha aprobado una resolución que abre la veda como nunca antes: casi toda Mallorca queda autorizada para capturar esta especie, excepto los espacios naturales protegidos.

La decisión llega después de que este depredador, detectado por primera vez en s’Albufera en 2017, se haya expandido sin freno por lugares tan dispares como la Gola, Porto Cristo, Canyamel o el torrente de Sant Jordi. Y Mallorca responde ahora con una ofensiva total: más utensilios permitidos —caña, lienza, salabres o pinzas—, mayor capacidad de actuación y vigencia ampliada hasta 2030.

El Servicio de Caza ha actualizado la normativa para que los pescadores puedan actuar con mayor eficacia. Y no es para menos: entre 2020 y 2024 se han registrado 15.000 capturas, con más de un millar de pescadores colaborando de forma activa en el control de la especie.

El Consell sostiene que esta flexibilización es clave para “atajar la proliferación de un invasor altamente adaptativo y voraz”. La UIB secunda la estrategia, tras analizar miles de datos que confirman que la pesca recreativa regulada puede convertirse en uno de los métodos más efectivos para reducir su impacto.

Con este cambio, Mallorca se lanza a una batalla ambiental sin precedentes, con miles de pescadores convertidos en aliados contra un enemigo con pinzas… y poco freno...

Pero la historia no acaba ahí. Porque mientras los ecólogos levantan la voz, los chefs afilian los cuchillos: el cangrejo azul no solo es invasor… también está delicioso. Restaurantes de Andalucía, Cataluña o el Pais Valencià ya lo han convertido en estrella de carta: arroces marineros, calderetas, pasta fresca, ramen mediterráneo o incluso versiones locales del famoso “soft-shell crab”. En Italia, Grecia y Turquía se vende como delicatessen. Y en EE. UU. lleva años siendo un manjar en la costa este.

Mallorca empieza a mirar en la misma dirección: lo que llegó como amenaza puede transformarse en oportunidad gastronómica y económica, impulsando pesquerías locales, nuevas recetas y un turismo culinario más sostenible.

La guerra contra el invasor continúa… pero ahora, parte de la batalla se libra en la cocina.

 

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