EL AGRAVIO DE LAS ISLAS: EL ESTADO INYECTA 100 MILLONES EN CANARIAS Y ABANDONA A BALEARES CON "LIMOSNAS"
Mallorca abre el búnker de Son Tous ante el colapso de menores y el olvido del gobierno
El Consell de Mallorca activa un centro de máxima urgencia en un antiguo cuartel para frenar el colapso de un sistema que ya opera al 160 % de su capacidad. Con un ahorro del 40 % por plaza y un régimen disciplinario férreo, la isla intenta sobrevivir a una avalancha migratoria sin precedentes este 2025, mientras denuncia el abandono financiero del Estado frente a los millones que recibe Canarias.
Mallorca ya no puede más. La presión en las costas ha reventado todas las previsiones y el sistema de acogida ha entrado en muerte clínica. En un movimiento desesperado, el Consell de Mallorca ha abierto las puertas del antiguo acuartelamiento de Son Tous, un recurso de choque diseñado como última barrera de contención ante la llegada incesante de pateras.
Un 2025 de récord y angustia Las cifras son demoledoras. Según datos de la Delegación del Gobierno y el IMAS, en lo que va de 2025 la llegada de menores no acompañados se ha disparado un 30 %, superando ya los 800 jóvenes bajo tutela solo en Mallorca. La saturación es total: los centros convencionales están desbordados, obligando a crear este "búnker" de emergencia gestionado por la Fundación SAMU.
El escándalo del dinero: Balears, el "pariente pobre" La apertura de Son Tous es una maniobra de supervivencia económica. El nuevo modelo reduce el coste por plaza a 140 euros diarios, lejos de los 230 euros de otros recursos. Pero aquí estalla la guerra política: mientras el Gobierno central inyecta 100 millones de euros en Canarias, a Baleares apenas han llegado 1,2 millones. Una "propina" que no cubre ni de lejos los 25 millones de euros anuales que Mallorca gasta de sus propios fondos para no dejar a estos menores en la calle, mientras se le niega las competencias de Inmigración..
Disciplina de hierro tras los muros Son Tous no es un centro de integración; es un recurso de control. Con 16 plazas iniciales (ampliables a 64), el régimen interno es estricto. Ubicado estratégicamente junto al CATE de la Policía Nacional, el centro cuenta con mediadores y psicólogos, pero bajo un protocolo de tolerancia cero. Los menores, en su mayoría de 16 y 17 años, se someten a horarios milimetrados y formación intensiva, siempre bajo la sombra de un sistema que ya no admite ni un solo error.
La pregunta que quema en las calles es clara: ¿Es Son Tous una solución o un parche ante una crisis que Madrid se niega a pagar? Mallorca mira al horizonte, esperando la próxima patera, con sus muros de emergencia ya al límite.
