BAJO CUSTODIA Y ESPOSADOS: LLEGADA AL TRIBUNAL DE MANHATTAN
Maduro y Cilia Flores ante el juez: la imagen que paraliza al mundo en Nueva York
Nicolás Maduro y Cilia Flores acaban de cruzar el umbral del tribunal federal de Manhattan en una escena que hace apenas una semana parecía ciencia ficción. Bajo un despliegue de seguridad que ha blindado el corazón de Nueva York, el que fuera el hombre fuerte de Venezuela ha llegado esposado y con la mirada perdida para enfrentarse a la justicia de Estados Unidos. La Operación Resolución Absoluta, que culminó con su captura el pasado sábado, llega hoy a su clímax judicial en una audiencia que marca un antes y un después en la historia de Latinoamérica.
El asfalto de la calle Pearl hervía de tensión esta mañana. Según informa la BBC, la llegada del furgón blindado se produjo a las 7:37 hora local, escoltado por una decena de vehículos del servicio de Marshals y agentes de la DEA armados hasta los dientes. Nicolás Maduro, despojado de sus insignias de poder, y su esposa, Cilia Flores, han ingresado por la puerta trasera del edificio Daniel Patrick Moynihan. Fuentes de ABC News confirman que la pareja pasó su segunda noche en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, el mismo lugar que alberga a los criminales más peligrosos del planeta.
La acusación es demoledora. El Washington Post revela que la fiscalía, liderada por la Fiscal General Pamela Bondi, presentará pruebas "irrefutables" que vinculan a Maduro con el Cártel de los Soles y una conspiración de narcoterrorismo que habría inundado las calles estadounidenses de cocaína durante décadas. La conmoción es total: el New York Times reporta que, durante la operación militar en Caracas, los enfrentamientos dejaron un saldo de al menos 40 muertos, una tragedia que añade una capa de dolor y urgencia a este proceso judicial.
En el interior de la sala, el juez Alvin Hellerstein espera para leer los cargos. La emoción se palpa en los alrededores del juzgado, donde cientos de exiliados venezolanos celebran entre lágrimas lo que consideran el fin de una pesadilla de 25 años. Mientras tanto, en Caracas, la incertidumbre es absoluta tras el nombramiento de Delcy Rodríguez como presidenta encargada por orden del TSJ, en un intento desesperado por mantener la estructura del régimen. Hoy, sin embargo, los focos apuntan solo a esa pequeña sala de Nueva York, donde el destino de Maduro se decidirá bajo el peso de la ley de Estados Unidos.
