Muere una niña de tres años al ser arrollada por un conductor que perdió el control en Palma. La investigación sigue su curso
Horror en el Coll de'n Rebassa
Un paseo familiar se convirtió en una escena de horror indescriptible. Eran las 12:09 horas del domingo en Palma cuando el estruendo de un coche subiendo a la acera en el cruce de las calles Bailén y Caimari, frente a la carnicería Ca na Paulina, en las inmediaciones del campo de futbol, anunció el desastre. El impacto fue frontal y brutal contra tres generaciones: una niña de siete años, su madre y su abuela. La pequeña falleció casi de inmediato, convirtiéndose en el símbolo de esta tragedia que ha paralizado Mallorca.
La madre, que sufrió heridas graves y una posible fractura de pierna, fue trasladada urgentemente a Son Espases, mientras la abuela, con lesiones leves, ingresaba en la Clínica Juaneda. Ambas requieron asistencia urgente de los psicólogos del 112, desbordadas por el dolor de haber perdido a la menor ante sus ojos.
El foco de la investigación de la Policía Local apunta a una causa médica. El conductor, un hombre cercano a los 50 años que viajaba con su familia y que dio negativo en alcoholemia, habría sufrido una súbita indisposición que le hizo perder totalmente el control del coche. Ileso físicamente, fue llevado a Son Llàtzer para pruebas, siendo su dolor y el de su familia por la tragedia desatada, la otra cara de esta moneda. Dos familias rotas en un accidente que exige la necesidad inmediata de esclarecer hasta el último detalle de lo ocurrido en el Coll de'n Rabassa.
