¡NOCHEBUENA AL LÍMITE! MALLORCA SE CONGELA: EL FRÍO POLAR ATERRIZA EN LA CENA MÁS ESPERADA DEL AÑO
Frío polar y nieve en la Tramuntana estas navidades
MALLORCA. El corazón de los mallorquines late hoy con un frío que no entiende de calendarios. Este 24 de diciembre de 2025 no será una Nochebuena más; será la noche en la que la isla se puso a prueba contra los elementos. Mientras las familias preparan el "cuarto de gall" y las ensaimadas de crema, fuera, un desplome térmico sin precedentes está transformando el paisaje balear en un escenario propio del norte de Europa.
El rigor de los datos: Ni tregua, ni perdón La AEMET ha sido tajante: Mallorca está bajo la influencia de una DANA gélida que ha situado la cota de nieve en los 900 metros. Aunque el centro de Palma se libra del manto blanco, los termómetros en la capital no superarán los 7-8°C durante la cena, una cifra que, sumada a la humedad del 90%, genera una sensación térmica de auténtico congelador. En la Serra de Tramuntana, el Puig Major ya es una fortaleza blanca, y los pueblos como Valldemossa o Esporles ven cómo el vaho de la respiración se convierte en cristal antes de tocar el suelo.
El Consell de Mallorca ha desplegado todas sus brigadas; aunque las carreteras están abiertas, el peligro de placas de hielo en los túneles y zonas de sombra es real. Miles de mallorquines miran al cielo con el corazón en un puño: ¿llegaremos a tiempo para el brindis o nos atrapará el temporal?
Emoción y resiliencia mallorquina. Pero más allá de las cifras y los avisos rojos, late la emoción. Es la Navidad de las chimeneas encendidas como nunca, de los abrazos que queman y del refugio en el hogar. Los niños de los pueblos de interior miran las cumbres de la Serra con la esperanza de un milagro blanco, mientras los abuelos sentencian que "hacía años que el frío no mordía así". Es una Nochebuena histórica por su rigor meteorológico, pero también por la calidez que se genera cuando el clima nos obliga a estar más unidos que nunca.
