PSICOSIS Y DELINCUENCIA POR EL "ORO LÍQUIDO"

El pánico por el combustible desata el robo de gasolina a gran escala en Balears

La desesperación por la escalada de precios traspasa la barrera de las gasolineras y llega a la delincuencia. La Policía Nacional ha sorprendido "in fraganti" a una pareja en Ibiza saqueando los depósitos de una flota de camiones, mientras en Mallorca la presión en los surtidores amenaza con colapsar el suministro por el miedo al desabastecimiento global.

Material incautado
Material incautado

La crisis energética provocada por la guerra en Oriente Medio ya no solo se mide en los paneles de precios de las gasolineras; ahora se computa en las comisarías. La psicosis colectiva que recorre Baleares por el posible cierre del estrecho de Ormuz ha disparado el valor del combustible hasta convertirlo en el botín más codiciado por los delincuentes. Lo que empezó como colas preventivas en Palma ha derivado en asaltos nocturnos con radiales y mangueras en las islas vecinas.

Caza al ladrón: el "golpe de las garrafas" en Ibiza

Mientras Mallorca amanece blindada por el nerviosismo de los conductores, en Ibiza la Policía Nacional ha logrado desarticular un robo con fuerza que refleja la gravedad de la situación. Una pareja de nacionalidad española fue detenida este lunes tras asaltar una empresa de áridos en la capital ibicenca con un objetivo claro: el combustible de los depósitos.

Según el informe policial, los arrestados utilizaron una radial eléctrica para reventar el candado de acceso y procedieron a vaciar los depósitos de 15 camiones. La escena, digna de una crisis de posguerra, terminó con la localización de un reguero de combustible y un vehículo cargado con numerosas garrafas de entre 20 y 30 litros listas para su transporte. Este suceso confirma que el combustible se ha convertido en una moneda de cambio de alto valor en el mercado negro debido a la volatilidad extrema del mercado oficial.

Autonetoil
Autonetoil

Mallorca, al borde del colapso psicológico

En el resto del archipiélago, el panorama no es más alentador. La prensa internacional, desde The Guardian hasta CNBC, alerta de un "shock petrolero" inminente. En los polígonos de Mallorca, la afluencia de vehículos ha forzado a las estaciones de servicio a solicitar suministros de emergencia. El precio de la gasolina 95 ya se ha consolidado en los 1,51 €/l, y los expertos de Goldman Sachs advierten que, de mantenerse el bloqueo marítimo, el barril de Brent podría escalar de los 80 a los 120 dólares en tiempo récord.

El factor miedo: ¿Hay desabastecimiento real?

A pesar de la detención en Ibiza y las colas en la Vía de Cintura, las autoridades y patronales como PIMEM insisten en que las islas tienen asegurado el suministro mediante reservas estratégicas. Sin embargo, la combinación de una guerra televisada y el robo de combustible a pie de calle ha roto la confianza del consumidor. La compra de pánico es ya un fenómeno estructural que amenaza con vaciar los depósitos de las gasolineras antes de que lleguen los camiones de reposición, generando una profecía autocumplida de escasez.

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