Éxodo de turistas tras el desplome del comedor en un hotel de Calvià
El colapso del forjado en el Hotel Zafiro Rey Don Jaime ha provocado una huida masiva de clientes hacia otros establecimientos ante el temor a nuevos fallos estructurales. Mientras los peritos evalúan los 30 metros de superficie hundida, empleados del complejo apuntan a la ejecución de obras recientes sin la supervisión técnica necesaria. La Policía Local de Calvià ha mantenido la vigilancia en el recinto hasta la medianoche.
El ambiente en Santa Ponça es de absoluta desolación. Mallorca al día ha constatado sobre el terreno cómo decenas de huéspedes, con las maletas todavía por deshacer, han decidido abandonar la instalación hotlelera tras el accidente de este jueves. El miedo a que la edificación presente daños ocultos ha derivado en una cascada de cancelaciones inmediatas, con viajeros buscando refugio en alojamientos cercanos para salvaguardar su estancia en la isla.
La tensión no solo es visible entre los visitantes. Diversos trabajadores, bajo condición de anonimato, han confesado a este diario que el siniestro podría estar relacionado con intervenciones recientes en la planta. Según estos testimonios, se habrían realizado remodelaciones en la base del salón que, presuntamente, no contaron con los permisos de obra correspondientes ni con el aval de arquitectos colegiados. Esta hipótesis gana peso mientras el departamento de Urbanismo inicia la inspección de los expedientes para aclarar por qué cedieron los tres decámetros de hormigón.
Fin del dispositivo de seguridad
La jornada ha concluido bajo una calma tensa y el precinto oficial de las dependencias afectadas. El operativo de vigilancia ha sido constante desde poco después del accidente para evitar el tránsito por los puntos comprometidos. A las 00:00 horas, los últimos tres agentes partían del lugar, dejando la propiedad bajo custodia de los vigilantes privados y a la espera de los informes técnicos que dictaminarán si el bloque es seguro para el resto de los ocupantes.