El nacionalismo rifeño traslada su actividad política a Girona y Madrid de la mano de VOX
El Partido Nacionalista Rifeño (PNR) ha consolidado su estructura internacional con la apertura de una sede en Girona y la organización de diversos foros en Madrid, contando con la participación activa de figuras clave del entorno de VOX. La presencia del ex coronel Diego Camacho, colaborador habitual en la estrategia de seguridad de la formación de Santiago Abascal, en estos encuentros separatistas, pone de relieve una notable contradicción política. Mientras el partido ultraderechista defiende con firmeza la unidad de España frente al soberanismo interno, sectores vinculados a su estructura no dudan en respaldar el independentismo en el norte de África como herramienta de presión contra el Reino de Marruecos.
Esta expansión del activismo rifeño busca internacionalizar un conflicto histórico que ahora encuentra eco en la capital y en Cataluña. La oficina de Girona servirá como núcleo para movilizar a la diáspora, mientras que las conferencias en Madrid pretenden influir en la agenda exterior española. Para el entorno de Vox, el apoyo al PNR funciona bajo la lógica de la realpolitik: utilizar el "derecho a decidir" del Rif para socavar la autoridad de Rabat y proteger la soberanía de Ceuta y Melilla, aunque ello suponga validar argumentos de ruptura territorial que el partido combate ferozmente dentro de nuestras fronteras.
La situación coloca a la diplomacia española en un escenario de máxima tensión. La implicación de Diego Camacho, quien tiene programada una conferencia sobre terrorismo el próximo 30 de mayo en una sede vinculada a la ultraderecha en Barcelona, confirma que el nacionalismo rifeño ha dejado de ser un problema exclusivo de Marruecos para convertirse en un factor de la política interna española. El equilibrio es frágil: el uso del separatismo extranjero como arma geopolítica podría terminar legitimando, por omisión o analogía, los discursos de los partidos independentistas que Vox aspira a ilegalizar.