EE. UU. SACRIFICA UNA FLOTA DE 2.000 MILLONES PARA EXTRAER A SU PILOTO EN IRÁN
Comandos de la Delta Force dinamitan sus propios aviones tras quedar atrapados en el desierto. El Pentágono confirma la pérdida de seis aparatos, entre aeronaves explosionadas en tierra y helicópteros abatidos por fuego enemigo.
El Pentágono ha cerrado con éxito, pero a un precio exorbitante, el rescate del coronel y oficial de sistemas de armas del caza F-15E Strike Eagle abatido el pasado viernes. La misión, que Donald Trump ha calificado como "una de las más audaces de la historia", se convirtió en una ratonera de fuego y arena en la provincia de Isfahán. Tras localizar al oficial oculto en una cresta montañosa a 2.000 metros de altura, el operativo sufrió un revés crítico: los dos aviones de transporte MC-130J Commando II encargados de la extracción quedaron atrapados en el terreno blando de una pista improvisada.
Ante la imposibilidad de remolcarlos y con las tropas de la Guardia Revolucionaria estrechando el cerco, los operadores de la Delta Force aplicaron el protocolo de denegación: destruyeron con explosivos y bombas de precisión los dos gigantes de transporte y cuatro helicópteros MH-6 Little Bird. Según fuentes de The Wall Street Journal y Defence Security Asia, el coste de los equipos sacrificados, sumado al soporte logístico y munición empleada, podría elevar la factura de la operación por encima de los 2.000 millones de dólares.
El oficial rescatado, que presenta heridas de diversa consideración tras eyectarse y sobrevivir 48 horas en territorio hostil, ya se encuentra en Kuwait bajo supervisión médica. Irán, por su parte, ha exhibido restos del fuselaje en medios estatales como IRNA, mientras que el presidente del Parlamento iraní, Ghalibaf, ironizaba en redes sociales: "Si EE. UU. logra tres 'victorias' más como esta, quedará totalmente arruinado".