Remontada épica, festival goleador y orgullo hasta el último suspiro
El fútbol ha vivido un domingo de alto voltaje con tres protagonistas que han hecho vibrar a sus aficiones. El Atlético Baleares firmó una remontada de carácter en Ibiza frente al CD Ibiza Islas Pitiusas (1-3), con un Pachón estelar que certificó el triunfo en el tramo final. Mientras, en la zona de ascenso, el CE Andratx destrozó al Valencia C.F. Mestalla con un contundente 5-3 liderado por el hat-trick de Garry. La nota amarga, aunque heroica, la puso el Poblense, que cayó 2-0 ante el Sant Andreu tras plantar cara durante todo el encuentro, demostrando que su competitividad no conoce límites incluso en la derrota.
La competitividad del fútbol en Mallorca ha quedado manifiesta en una jornada donde la efectividad y el coraje fueron los hilos conductores. En el Estadio de Can Misses, el Atlético Baleares demostró por qué es un candidato firme a todo. Tras una primera mitad equilibrada donde Moha restableció las tablas al filo del descanso, los blanquiazules exhibieron su mejor versión en la reanudación. Tovar, con un remate certero en el minuto 73, dio la vuelta al marcador, desatando la euforia de la expedición mallorquina. La sentencia llegó por mediación de Pachón, quien aprovechó una contra letal en el 89 para fusilar al guardameta local y asegurar tres puntos de oro que mantienen la racha triunfal del equipo.
Simultáneamente, en Sa Plana, el CE Andratx protagonizó un intercambio de golpes frenético frente al filial valencianista. El conjunto "andritxol" salió con una marcha más, liderado por un Garry en estado de gracia que firmó tres tantos de bandera antes del minuto 50. Pese a la tímida reacción visitante, Llabrés y finalmente Javito, en el 75, cerraron una goleada histórica (5-3) que permite a los azules seguir soñando con la permanencia esta temporada. La comunión entre la grada y el equipo fue total, reflejada en una celebración en el vestuario que ya es viral en redes sociales.
El U.D. Poblense regresó de vacío de su visita a Barcelona tras caer con claridad ante el Sant Andreu (2-0). En un escenario de máxima exigencia, los hombres de Sa Pobla no lograron imponer su ritmo y se vieron superados por la efectividad de un conjunto cuatribarrado que decantó la balanza en momentos clave. A pesar de los intentos de reacción en la segunda mitad, la solidez defensiva local impidió cualquier atisbo de remontada, dejando a la expedición mallorquina con la amarga sensación de un desplazamiento estéril y la necesidad de pasar página de inmediato.