Frenesí por el metal precioso

El oro rompe la barrera del pánico: la "manía" por el refugio seguro desata un terremoto financiero mundial

El oro pulveriza todos los registros históricos superando los 5.100 dólares por onza en un enero negro para la estabilidad internacional. La desconfianza en las instituciones y el caos geopolítico bajo la administración Trump disparan una fiebre del oro que los analistas califican de "parabólica", mientras los bancos centrales y pequeños ahorradores abandonan el dólar en una carrera desesperada por proteger su patrimonio.

Negocio compra venta oro
Negocio compra venta oro

El mundo asiste a una revalorización del miedo. Lo que comenzó como una subida constante se ha transformado en una huida masiva hacia el activo refugio por excelencia. El oro no solo ha batido récords; ha destrozado la psicología del mercado al superar los 5.100 dólares por onza, una cifra que hace apenas meses parecía ciencia ficción. Según informa The Economist, este rally implacable no tiene un solo motor, sino una tormenta perfecta de factores que están haciendo temblar los cimientos de la economía global.

La tensión ha escalado hasta puntos de no retorno. La política exterior de Estados Unidos, marcada por las amenazas de aranceles del 100% a Canadá y los conflictos diplomáticos por la soberanía de Groenlandia, ha generado un vacío de confianza. "Estamos ante un reajuste total de la confianza en las divisas y las instituciones", señalan analistas citados por The Guardian. La situación es tan extrema que incluso se habla de una "manía", con precios que suben en ángulos de 68 grados, una verticalidad que asusta a los más veteranos del parqué.

Fiebre por el oro
Fiebre por el oro

No son solo los grandes fondos; los bancos centrales, liderados por potencias asiáticas, están acumulando oro a un ritmo frenético para desconectarse de un dólar que ya no garantiza estabilidad. Mientras tanto, en las calles, el pequeño inversor observa con angustia cómo la inflación y la deuda pública descontrolada devoran sus ahorros, lanzándose a la compra de lingotes y monedas como última tabla de salvación.

El impacto es total. Mientras el Nikkei 225 en Japón sufre caídas de casi el 2% y el yen se tambalea, el oro se erige como el único superviviente de un sistema que parece resquebrajarse. Con previsiones de IA que apuntan a los 10.000 dólares en abril, la pregunta ya no es cuánto subirá, sino qué quedará en pie cuando la burbuja del pánico termine de inflarse. El oro no solo brilla; hoy, el oro quema.

Fuentes: The Economist, Al Jazeera, The Guardian, J.P. Morgan Research, Investing.com.