"Nos mandan a la ratonera sin poder defendernos": El grito de auxilio de los militares mallorquines atrapados en la pesadilla de Ceuta
Con el miedo en el cuerpo tras esquivar las primeras piedras de una guerrilla urbana descontrolada, los treinta efectivos del Regimiento de Infantería Palma 47 enviados desde Mallorca a la frontera de Ceuta gritan basta. Lejos de la tranquilidad insular, estos soldados se encuentran en el ojo del huracán: atrapados en turnos caóticos que cambian sin previo aviso, maniatados por un reglamento que les prohíbe repeler las agresiones y con la amarga sensación de haber sido lanzados a una ratonera sin la cobertura legal ni los medios que exige su seguridad.
El pasado 17 de agosto, la Comandancia General de Baleares (COMGEBAL) desplegó en Ceuta a 30 efectivos del Regimiento de Infantería Palma 47 (con base en el Acuartelamiento Jaime II de Palma) para reforzar el dispositivo de seguridad tras la llegada masiva de migrantes.
Los 30 efectivos viven una situación límite en la frontera de Ceuta. Entre emboscadas violentas y un reglamento restrictivo, la tropa balear denuncia que se siente "totalmente vendida" en su misión de apoyo a la seguridad.
Un despliegue bajo la tensión de la guerrilla urbana
Desde su llegada a la ciudad autónoma el pasado 17 de agosto, los soldados mallorquines realizan labores de vigilancia para frenar la presión migratoria. Sin embargo, la realidad diaria dista mucho de una simple tarea de control: se enfrentan a grupos violentos cada vez más organizados.
La gota que ha colmado el vaso ha sido el ataque directo sufrido por un vehículo militar de los Regulares, destrozado a pedradas por una turba de unas cuarenta personas. En este contexto de extrema peligrosidad, las tropas denuncian que las órdenes del mando operativo cambian constantemente, generando una profunda inseguridad jurídica sobre el terreno.
"La profesionalidad y el espíritu de servicio de nuestros compañeros no pueden convertirse en un factor de vulnerabilidad", denuncian asociaciones del sector militar como AUME
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Sin marco legal para el uso de la fuerza
El gran clamor de los efectivos destinados desde Mallorca radica en la falta de herramientas legales adecuadas. Los militares operan con directrices de disuasión que no contemplan escenarios de agresión física directa ni el uso proporcionado de la fuerza.
Ante emboscadas nocturnas y persecuciones, las tropas aseguran tener las manos atadas por un reglamento obsoleto que pone en riesgo su integridad física. Reclaman al Ministerio de Defensa una aclaración urgente del marco jurídico y la dotación de medios antidisturbios específicos para no actuar desprotegidos.
¿Consideras que el Gobierno debe dotar de inmediato a los militares desplegados de un marco legal específico para defenderse ante agresiones violentas? Déjanos tu opinión en los comentarios de nuestras páginas de Instagram y Facebook.
