GOLPE AL NARCOTRÁFICO AL MENUDEO EN LAS ZONAS CRÍTICAS DE PALMA

Sin piedad en Son Banya y Son Gotleu: la Policía Nacional ataca los "supermercados" de la droga

La Policía Nacional ha blindado Palma con una ofensiva relámpago que ha terminado con dos detenidos y un arsenal de sustancias fuera de las calles. En una operación que ha quitado el aliento a los camellos, los agentes han reventado puntos de venta clave en el poblado de Son Banya y en el barrio de Son Gotleu. Cocaína, metanfetamina y éxtasis han sido interceptados en un despliegue que demuestra que el cerco sobre el narco es cada vez más estrecho.

Alijo intervenido
Alijo intervenido

La tensión se mascaba en el ambiente el pasado martes por la mañana. En el corazón de Son Banya, el histórico "supermercado de la muerte", el Grupo Operativo de Respuesta (GOR) de la Policía Nacional irrumpió con una maniobra de precisión quirúrgica. El estruendo de las patrullas provocó el pánico inmediato: los "aguadores" dieron la voz de alarma y la escena se convirtió en una huida desesperada. Varios sospechosos saltaron por las puertas traseras de las casetas, perdiéndose en el laberinto chabolista. Sin embargo, el destino fue distinto para un hombre que no tuvo tiempo de escapar.

En el interior de una de las guaridas, los agentes hallaron un cóctel explosivo de sustancias: cocaína, marihuana, hachís y peligrosos medicamentos listos para su distribución. La excusa del detenido, según informan fuentes policiales, fue casi surrealista: afirmó que él solo se encargaba de "cuidar los coches" de los clientes que acudían a por su dosis de veneno. La UDYCO ya ha tomado las riendas para desmantelar toda la red que operaba tras este punto de venta.

Detenido en Son Gotleu
Detenido en Son Gotleu

Pero la presión no terminó ahí. En la madrugada del miércoles, a las 03:00 horas, el drama se trasladó a Son Gotleu. Una furgoneta sin luces, desafiando a la muerte al saltarse un semáforo en rojo, activó todas las alertas del Grupo de Atención al Ciudadano. Lo que parecía una infracción de tráfico destapó algo mucho más oscuro. Bajo los pantalones de uno de los ocupantes y oculto en el vehículo, la policía encontró el rastro del crimen: piedras de metanfetamina, éxtasis y más cocaína.

Este doble golpe no solo ha retirado droga de la circulación; ha lanzado un mensaje de tolerancia cero. La investigación sigue abierta.