Caos y llamas en General Riera: detenido el pirómano que sembró el pánico en el centro de Ciutat
El silencio de la madrugada del pasado domingo se rompió de forma violenta en el corazón de Palma. A las seis de la mañana, lo que comenzó como un aviso por fuego en la calle Germanetes se transformó rápidamente en una pesadilla en cadena que obligó a un despliegue masivo de la Policía Nacional y los Bomberos de Palma.
Un pirómano, ahora bajo custodia policial, desató un "infierno" de plástico y metal. El primer foco, de una virulencia extrema, devoró tres contenedores en cuestión de minutos. Las llamas, alimentadas por los residuos, se alzaron con tal fuerza que alcanzaron la fachada de un edificio colindante, amenazando con propagarse a las viviendas y locales comerciales mientras los vecinos aún dormían. La policía se vio obligada a cortar el tráfico de inmediato ante el riesgo real de explosiones y el avance del fuego.
Una persecución entre el humo y los extintores
Mientras los bomberos luchaban contra el primer incendio, la alerta saltó de nuevo a escasos metros. El autor, en un alarde de temeridad, prendió fuego a otras dos baterías en la calle Ausiàs March. Los vecinos, despertados por el olor a quemado y el estruendo, alertaron a las patrullas que, en una carrera contra el reloj, lograron sofocar uno de los focos utilizando sus propios extintores de dotación.
En el tercer foco, la situación fue crítica. La intensidad del fuego impidió el uso de extintores manuales, obligando a los agentes a separar físicamente los contenedores que aún no ardían para crear un cortafuegos humano y salvar los coches estacionados. Pese al esfuerzo, un turismo y otra fachada resultaron dañados.
Identificado por el Grupo de Atracos
La investigación, liderada por el Grupo de Atracos de la Policía Nacional, no tardó en dar sus frutos. Tras intensas pesquisas y batidas por la zona, los agentes lograron localizar e identificar al sospechoso. En el momento de su detención, el presunto pirómano portaba cuatro mecheros y otros efectos que, supuestamente, utilizaba para iniciar los focos.
Los daños totales ascienden a más de 20.000 euros, una cifra que según fuentes policiales habría sido "mucho más cuantiosa" de no ser por la heroica y ágil actuación de los servicios de emergencia, que evitaron que las llamas devoraran bloques enteros de viviendas