Un ladrón, miembro de "la banda de los argelinos" amenaza con "rajar" a un vecino
El pánico se apodera de las calles de Palma. Lo que comenzó como un intento de robo común en el interior de un vehículo cerca de la Plaza Francesc Garcia i Orell (conocida popularmente como las Columnas), terminó en una persecución de película con amenazas de muerte de por medio. La Policía Nacional ha logrado capturar a un ladrón argelino que, lejos de amedrentarse al ser descubierto, esgrimió una navaja con total sangre fría contra un trabajador que intentaba proteger la propiedad de su familiar.
El suceso, que tuvo lugar a finales de enero pero cuya detención se ha materializado ahora, destapa una realidad que quema en las manos de las autoridades: la creciente actividad de bandas criminales de argelinos que han convertido el robo en vehículos en su "modus operandi" particular. Según fuentes policiales, el sospechoso no dudó en encararse a la víctima advirtiéndole que lo iba a "rajar" si no le dejaba vía libre.
La tensión no acabó ahí. En un acto de valentía —o desesperación ante la inseguridad ciudadana— la víctima persiguió al asaltante en una furgoneta. Sin embargo, el delincuente, lejos de huir, volvió a sacar el arma blanca y arremetió contra el vehículo a patadas antes de perderse por los callejones del centro. Tras semanas de investigaciones del Grupo de Policía Judicial, el Grupo Operativo de Respuesta (GOR) localizó finalmente al individuo el pasado jueves.
Este arresto coincide con la reciente desarticulación de otros grupos de la misma nacionalidad especializados en reventar ventanillas con tapas de alcantarilla, confirmando una presión delictiva que, según informes de Europol y denuncias de sindicatos policiales, vincula la llegada de pateras desde Argelia con la infiltración de perfiles con antecedentes penales que se asientan en el archipiélago para delinquir de forma sistemática. Palma ya no solo lucha contra los robos con violencia, lucha contra la violencia desatada en sus barrios más emblemáticos.