ANTETÍTULO: TENSIÓN EXTREMA EN ESTADOS UNIDOS

Un nuevo tiroteo del ICE en Mineápolis desata la furia social: "Minnesota está harta"

La violencia vuelve a sacudir el corazón de Minnesota. Este sábado, agentes federales del ICE han acabado con la vida de un hombre supuestamente armado en Mineápolis, desatando una auténtica rebelión civil. En un clima de frío polar y con el recuerdo sangriento de Renee Good hace solo dos semanas, el gobernador Tim Walz ha exigido a la Casa Blanca la retirada inmediata de unas fuerzas federales a las que califica de "violentas y sin formación". La ciudad es hoy un polvorín a punto de estallar.

Agentes del ICE disparando a un hombre
Agentes del ICE disparando a un hombre

La sangre ha vuelto a correr por las calles de Mineápolis. Este sábado, agentes del ICE (Servicio de Control de Inmigración y Aduanas) abatieron a tiros a un hombre en plena vía pública, apenas dos semanas después de la muerte de la ciudadana estadounidense Renee Nicole Good a manos de fuerzas federales. El incidente, ocurrido bajo la gélida sombra de los -23 grados que azotan la región, ha prendido la mecha de una indignación civil que ya parece imparable.

Manifestación en Minnesota contra Trump
Manifestación en Minnesota contra Trump

Según han confirmado fuentes del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el jefe de policía local, Brian O’Hara, el suceso tuvo lugar a las 09:05 horas en la intersección de la calle 26 Oeste y la avenida Nicollet. La versión oficial sostiene que el individuo, cuya identidad aún se desconoce, se acercó a los agentes de la Patrulla Fronteriza armado con una pistola de 9mm y dos cargadores. Pese a los intentos de reanimación, el hombre falleció en el acto. La cartera dirigida por Kristi Noem fue tajante: el sospechoso buscaba "causar el máximo daño y masacrar a las fuerzas del orden".

Pistola del ICE
Pistola del ICE

Sin embargo, el clima en la ciudad es de guerra abierta. Medios como el Washington Post y ABC News destacan que este tiroteo se produce en el marco de la operación 'Metro Surge', lanzada por la administración de Donald Trump para combatir una supuesta ola de criminalidad. La respuesta política no se ha hecho esperar. El gobernador de Minnesota, Tim Walz, estalló en sus redes sociales calificando la situación de "repugnante" y exigiendo a la Casa Blanca la retirada inmediata de miles de agentes que considera "violentos y sin formación".

Mientras tanto, el movimiento 'ICE Out for Good' mantiene a miles de personas en huelga y protesta permanente. Ni el frío polar ha frenado a una población que llora a Renee Good y denuncia abusos constantes, incluyendo la detención de niños de cinco años. La BBC Mundo reporta que las organizaciones civiles exigen justicia y el fin de la financiación de un cuerpo que, aseguran, ha convertido sus barrios en un campo de batalla.