El negocio redondo y cruel de las bandas criminales: éxtasis de ida, migrantes de vuelta
Imagínate una multinacional del crimen capaz de facturar 24 millones de euros cruzando el Mediterráneo a ciegas, a más de 100 kilómetros por hora y blindada con tecnología militar. No es el guion de una serie de televisión, sino la radiografía de la red criminal más peligrosa del Estrecho que la Policía Nacional y la Guardia Civil, en colaboración con Europol, acaban de desmantelar en una operación masiva. Un entramado de origen argelino que conectaba España con el norte de África mediante un negocio tan redondo como cruel: exportaban drogas sintéticas y regresaban con migrantes hacinados.
Golpe letal a la mafia argelina: drogas, pateras VIP y violencia extrema
La Policía Nacional y la Guardia Civil, junto a Europol, han desmantelado la red criminal más peligrosa del Mediterráneo dedicada al tráfico de personas y narcóticos. La organización, de origen argelino, conectaba España con el norte de África mediante un negocio redondo y cruel: exportaban drogas sintéticas y regresaban con migrantes hacinados.
El negocio del doble flujo
El grupo funcionaba como una multinacional del crimen perfectamente jerarquizada. Utilizaban embarcaciones de alta velocidad (EAV), auténticas lanchas VIP valoradas en más de cinco millones de euros. La ruta estaba milimétricamente calculada:
- Ida: Llevaban MDMA (éxtasis) desde las costas españolas hacia Argelia, donde este estupefaciente tiene una alta demanda.
- Vuelta: Retornaban con hasta 50 migrantes por trayecto, cobrando 12.000 euros por persona.
Las travesías eran inhumanas. Las víctimas viajaban atadas para no caer al mar, sin chalecos salvavidas y a velocidades temerarias. En total, introdujeron a más de 2.000 migrantes en zonas como Almería, Murcia, Alicante e Ibiza, ganando más de 24 millones de euros.
Conexiones con la 'Mocro Maffia'
La red no solo destacaba por su logística, sino por su brutalidad. Para mantener el control interno y repeler a las fuerzas de seguridad, recurrían a secuestros y extorsiones, aliándose con bandas internacionales como la Mocro Maffia y el Milieu Marsellés. Su infraestructura financiera se sostenía gracias a un hawalader, el gestor que movía el dinero en la sombra.
El operativo finalizó con 78 detenidos tras registros en varias provincias. Los agentes incautaron 18 lanchas rápidas, armas de fuego, miles de pastillas de éxtasis y bloquearon las cuentas de los cabecillas. La cúpula de la organización ya duerme en prisión.