Aena impone el "low cost" a las constructoras en son Sant Joan
Aena activa su macroplan estratégico con las garras fuera y las grandes constructoras ya avisan de curvas en Son Sant Joan. La gestora aeroportuaria mantendrá el polémico sistema de subasta (dar la obra al más barato) y recortará al mínimo la revisión de precios frente a la inflación, un órdago que amenaza con dejar desiertos los próximos concursos de ampliación en el Aeropuerto de Palma.
Aena va a exprimir al máximo a las empresas que amplían y reforman sus aeropuertos, y el de Palma está en el centro de la diana. La gestora aeroportuaria ha decidido ignorar los avisos del sector y mantendrá su sistema tradicional de subasta para su nuevo plan de 13.000 millones de euros. ¿Traducido? Se llevará el contrato quien ofrezca el precio más bajo, obligando a las constructoras a asumir todo el riesgo si los materiales se encarecen.
Las constructoras pedían contratos colaborativos para repartir los costes si el cemento o el acero se disparan. Pero Aena se planta. Solo aplicará la revisión de precios en proyectos gigantescos, complejos y larguísimos, como el del Aeropuerto de Tenerife Sur.
¿Qué significa esto para Son Sant Joan?
- Las obras medianas y del día a día (controles de seguridad, parkings o accesos) se quedan sin red de seguridad. Las empresas tendrán que pujar a ciegas contra la inflación.
- Las grandes obras de ampliación en Mallorca solo tendrán protección si son multimillonarias. Si Aena decide trocear los contratos para ganar velocidad, las constructoras irán desprotegidas.
Esto no es un miedo teórico; en Palma ya hay cicatrices. En 2022, durante la reforma de los módulos del aeropuerto por 223 millones de euros, la rigidez de las condiciones hizo que casi nadie quisiera arriesgarse: solo Acciona y Sacyr se atrevieron a presentarse.
Si Aena no cede en las condiciones de su macroplan estratégico, el peligro para Mallorca es real. Los concursos de obras podrían quedar desiertos porque a las constructoras no les salgan las cuentas. Y si no hay empresas dispuestas a picar piedra en Son Sant Joan, las mejoras del aeropuerto acabarán sufriendo retrasos significativos.