EL ADIÓS A LA ÚLTIMA GRAN MUSA DEL MEDITERRÁNEO

Adiós a la 'BB': muere Brigitte Bardot, la diva que incendió Mallorca y desafió a la censura

El mito se ha apagado, pero el incendio que provocó en nuestra isla seguirá vivo. Brigitte Bardot, la mujer que inventó la libertad moderna, ha muerto. Recordamos sus noches de desenfreno en el Hotel Son Vida, el escándalo que casi hace que la Guardia Civil la expulse de la isla y aquel bikini que cambió para siempre la historia de la Bahía de Palma.

Adiós a la 'BB': muere Brigitte Bardot, la diva que incendió Mallorca y desafió a la censura
brigitte bardot
brigitte bardot

El mundo dice adiós a la mirada más salvaje del cine, pero en Mallorca la noticia golpea con una nostalgia distinta. Ha muerto Brigitte Bardot, la eterna "BB". Aquella joven que en 1956 hizo que el planeta entero contuviera el aliento con 'Y Dios creó a la mujer', no solo fue una estrella de Hollywood; fue la mujer que enseñó a Mallorca a ser moderna cuando aquí aún se vestía de luto.

brigitte bardot studio harcourt
brigitte bardot studio harcourt

Su relación con la isla fue un romance de alto voltaje. Mientras el gran Robert Graves escribía desde la paz de Deià, la Bardot aterrizaba en el Hotel Son Vida para la inauguración más fastuosa de la historia en 1961. Entre aristócratas y flashes, Brigitte impuso su ley. Fue allí donde, rodeada de personajes como el príncipe Raniero y Grace Kelly, ella decidió ser la nota discordante.

titos 60's
titos 60's

EL ESCÁNDALO DEL BIKINI Y LAS NOCHES EN TITO'S Pero el verdadero "terremoto Bardot" ocurrió a pie de calle. Se cuenta que sus paseos por el Paseo Marítimo y las terrazas de El Terreno con bikinis minúsculos —que dejaban poco a la imaginación de la España de entonces— provocaron que la Guardia Civil tuviera que intervenir en más de una ocasión por "escándalo público".

¿Su refugio favorito? El mítico Tito’s. En aquel 1961, la sala de fiestas ya era una leyenda centenaria (abierta desde 1923), y la Bardot no perdió la oportunidad de dejarse ver por la Plaza Gomila. Cuentan las malas lenguas que verla bailar allí, descalza y con su melena rubia al viento, era como ver un espejismo de libertad en mitad de la dictadura.

Bardot no vino a rodar películas, vino a ser ella misma. Su magnetismo convirtió a Palma en el refugio de la jet set más canalla. Hoy, cuando el lujo de Son Vida parece algo cotidiano, conviene recordar que ella fue la que abrió el camino. Se va la actriz, se va la activista, pero se queda la mujer que un día decidió que Mallorca era el único lugar a la altura de su rebeldía. Buen viaje, Brigitte. Palma nunca te olvidará.

Adiós a la 'BB': muere Brigitte Bardot, la diva que incendió Mallorca y desafió a la censura