La Unión Europea activa el préstamo de 90.000 millones para defensa tras la caída de Orbán
La Unión Europea ha ratificado este miércoles el desembolso masivo de 90.000 millones de euros destinados a sostener la resistencia de Ucrania durante el bienio 2026-2027. La operación financiera, que permanecía bloqueada por el veto de Hungría, se ha desbloqueado tras el vuelco electoral en Budapest y la derrota de Viktor Orbán. El capital llegará a Kiev mediante un sistema de deuda conjunta avalada por el presupuesto comunitario, utilizando los rendimientos de los activos rusos congelados como garantía de reembolso, una maniobra legal diseñada para evitar la confiscación directa de los fondos soberanos del Kremlin.
El tablero geopolítico en el Viejo Continente ha experimentado un giro drástico este 22 de abril. Los embajadores de los Veintisiete han dado luz verde definitiva a una inyección económica que garantiza dos tercios de las necesidades financieras de la administración de Volodímir Zelenski. El mecanismo elegido evita que el estado ucraniano asuma la carga de la devolución, trasladando esa responsabilidad a las futuras reparaciones de guerra que se exigirán a Rusia. En caso de negativa por parte de Vladímir Putin, la UE dispone de un colchón de 210.000 millones de euros en fondos rusos inmovilizados, principalmente custodiados en la entidad belga Euroclear, para liquidar la deuda.
El cambio de postura de Hungría no ha sido gratuito. Según informan agencias como Reuters y EFE, el gobierno saliente de Orbán cedió tras confirmarse la reparación del oleoducto Druzhba, que permite de nuevo la entrada de crudo ruso a las refinerías húngaras y eslovacas. Además, la sombra del futuro primer ministro, Peter Magyar, ha sido determinante; el líder emergente ya ha manifestado una sintonía total con Bruselas para reactivar el flujo de ayudas y las sanciones contra la potencia invasora.
Por su parte, el Instituto Kiel para la Economía Mundial señala que este movimiento europeo es una respuesta de urgencia ante el repliegue financiero de Estados Unidos. Con la administración de Donald Trump recortando la asistencia militar de forma drástica, Europa asume el liderazgo del gasto bélico. De los fondos aprobados, 28.000 millones de euros se transformarán directamente en armamento y logística de defensa para frenar el avance de las tropas rusas en el Donbás.