Trump amenaza con arrasar las infraestructuras clave de Irán si fracasa la negociación en Pakistán
La Casa Blanca envía una delegación de máximo nivel liderada por el vicepresidente JD Vance para intentar desatascar el conflicto en el Estrecho de Ormuz, mientras Teherán desmiente la reanudación de los contactos en medio de un bloqueo naval mutuo.
La temperatura en Oriente Próximo ha vuelto a subir de forma radical este domingo. Donald Trump ha lanzado un ultimátum sin precedentes: la destrucción sistemática de toda central eléctrica y puente en territorio iraní si la delegación encabezada por JD Vance, Steve Witkoff y Jared Kushner regresa de Pakistán sin un pacto firmado. El mandatario ha endurecido su posición tras denunciar que las fuerzas iraníes violaron el alto el fuego el sábado al disparar contra buques comerciales, entre ellos un carguero británico y uno francés, en el Estrecho de Ormuz.
Desde Teherán, la respuesta oficial es de absoluta desconfianza. Los medios estatales han desmentido la existencia de una nueva ronda de conversaciones y acusan a Washington de mantener un bloqueo naval ilegal sobre sus puertos que imposibilita cualquier avance diplomático. El portavoz de Exteriores, Esmail Baghaei, ha calificado las sanciones marítimas de "crimen contra la humanidad" y asegura que la soberanía del paso marítimo sigue bajo control absoluto de sus fuerzas armadas, que han vuelto a cerrar el tráfico tras el breve paréntesis del viernes.
En Islamabad, el despliegue de seguridad es máximo. La capital pakistaní se ha blindado con el cierre de universidades y bloqueos de carreteras para albergar lo que parece ser la última oportunidad de evitar una ofensiva militar a gran escala. Mientras los mercados observan con temor la parálisis del suministro energético global, el gobierno israelí de Benjamin Netanyahu advierte que el conflicto ha entrado en una fase decisiva donde cualquier error de cálculo desencadenará consecuencias imprevisibles para toda la región.