El hijo estadounidense que pone en jaque al exministro de Salud alemán
El exministro de Salud alemán, Jens Spahn, se enfrenta a duras peticiones de dimisión tras ser padre en Estados Unidos mediante gestación subrogada. El anuncio ha desatado una tormenta política en Berlín debido a la estricta prohibición de esta práctica en Alemania, reabriendo el debate sobre la coherencia de un líder político homosexual y cristiano que en el pasado defendió con firmeza este veto legal.
Jens Spahn acaba de ser padre en Estados Unidos mediante un vientre de alquiler, una práctica estrictamente prohibida en Alemania que él mismo defendió prohibir. El anuncio de su paternidad junto a su esposo ha desatado una tormenta política en Berlín, donde la oposición y miembros de su propio partido conservador ya exigen su dimisión por incoherencia ideológica.
En Alemania, la gestación subrogada es ilegal en todas sus formas para evitar la explotación de las mujeres. Spahn, uno de los pesos pesados de la CDU, respaldó este veto durante años e incluso su ministerio frenó los intentos de legalización. En el pasado, llegó a declarar que, por sus valores cristianos, le costaba aceptar esta práctica.
La contradicción legal no existe: la norma alemana penaliza a los médicos que realizan el proceso en su territorio, pero no impide que los ciudadanos viajen a países donde es legal. Sin embargo, la brecha ética es lo que ha encendido el Bundestag.
Los sectores que piden su renuncia no cuestionan su derecho a formar una familia, sino la asimetría del acceso. El proceso en Estados Unidos supera habitualmente los 100.000 euros, un coste inasumible para la mayoría de los ciudadanos que, por ley, tienen prohibido hacerlo en casa.
Spahn defiende que su vida privada es independiente de su agenda política. Pero en Berlín, la pregunta ya no es si el exministro ha vulnerado la ley, sino si un representante público puede sostener un veto político en su país mientras recurre a ese mismo servicio en el extranjero.
Mallorca al dia: la actuialidad a un clic de distancia