RUPTURA ESTRATÉGICA DE ESTADOS UNIDOS ANTE LA INESTABILIDAD EN TEHERÁN

Trump cancela el viaje de sus emisarios a Pakistán y exige que Irán llame primero

El presidente Donald Trump ha suspendido el desplazamiento de sus delegados Steve Witkoff y Jared Kushner a Pakistán, donde debían negociar el fin de las hostilidades con Irán. El mandatario estadounidense ha justificado esta retirada alegando que su país mantiene una posición de fuerza absoluta y que no permitirá que sus representantes realicen trayectos de larga distancia para encuentros que considera improductivos debido a la división en el mando del país persa.

Trump y Kushner
Trump y Kushner

La logística diplomática en Islamabad se ha desmantelado de forma repentina. Tras días de calles cortadas y preparativos de seguridad para recibir a la delegación de Washington, el cambio de rumbo en la Casa Blanca deja la mediación de Pakistán en una situación de parálisis. Trump ha sido tajante al señalar que existe una "confusión total" sobre quién ostenta realmente el poder en Teherán, lo que invalida cualquier intento de diálogo técnico en este momento.

Por su parte, el responsable de la diplomacia iraní, Abbas Araghchi, ha salido de la capital pakistaní con destino a Mascate tras reunirse con el primer ministro Shehbaz Sharif. Antes de partir, Araghchi ha cuestionado la voluntad real de Estados Unidos para buscar una salida política, pese a asegurar que su Gobierno ha entregado una propuesta con puntos concretos para detener los combates. El cruce de acusaciones confirma que la distancia entre ambos estados es ahora mayor que al inicio de la semana.

Mojtaba Khamenei
Mojtaba Khamenei

La realidad sobre el terreno es compleja. Mientras el alto el fuego sigue vigente sobre el papel, los bloqueos en el estrecho de Ormuz condicionan la economía global. Según informaciones de la BBC y Fox News, el equipo de Trump considera que el desplazamiento de Kushner carecía de sentido sin una voluntad de capitulación previa por parte de los mandos iraníes. En Irán, la figura del Líder Supremo, Mojtaba Khamenei, sigue sin aparecer públicamente, lo que refuerza la tesis estadounidense sobre la fragmentación del control en el país.

El fracaso de esta ronda de contactos traslada la presión a los mediadores. Pakistán ha intentado durante semanas servir de enlace, pero la negativa de Washington a sentarse sin garantías previas bloquea cualquier avance. Con los activos militares de ambos bandos en alerta y la amenaza de ataques a infraestructuras petroleras sobre la mesa, la estabilidad regional depende ahora de un gesto directo que el Gobierno de Trump no parece dispuesto a realizar de forma unilateral.

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