JUEGO DE TRONOS PACIFISTAS

La sucesión sin violencia de la rata topo desnuda rompe los esquemas de la biología social

Estructura monárquica, reproducción compartida y ausencia de violencia definen el nuevo hallazgo sobre estos mamíferos sociales. Una investigación liderada por científicos de universidades internacionales y publicada en Science Advances demuestra que, ante situaciones de estrés ambiental o hacinamiento, estas colonias pueden transicionar de una reina a otra sin las sangrientas guerras sucesorias que se daban por sentadas hasta la fecha.

rata topo desnuda 1
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La jerarquía de las ratas topo desnudas siempre se ha comparado con una estructura de colmena o un hormiguero, donde una sola hembra dominante ejerce el control absoluto. Hasta ahora, la literatura científica dictaba que el fallecimiento o la debilidad de la soberana desencadenaba enfrentamientos fratricidas entre las hijas para heredar el trono. Sin embargo, el seguimiento exhaustivo de una colonia cautiva denominada "Amigos" ha desvelado una flexibilidad social insospechada.

rata topo desnuda
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Bajo la dirección de la reina Teré, el grupo enfrentó dos desafíos críticos: un aumento drástico de la densidad poblacional y un traslado de instalaciones. En el primer escenario, Teré mantuvo su estatus pese a que las crías no sobrevivían por el estrés del espacio reducido. En el segundo, ante un parón reproductivo de la madre provocado por el cambio de entorno, su hija Alexandria comenzó a procrear de forma simultánea. Este fenómeno de cría plural, documentado por la investigadora Alexandria Schraibman, permitió que la colonia funcionara con dos reinas activas sin registrarse ni un solo episodio de agresividad.

Tras el deceso de Alexandria por complicaciones naturales, una segunda hermana, Arwen, asumió el rol reproductor. Con el tiempo, Teré se retiró de sus funciones biológicas de forma voluntaria, cediendo el testigo a su descendiente. Esta transición fluida sugiere que estos animales poseen mecanismos internos para separar el fracaso reproductivo de la desestabilización social. El estudio, apoyado por datos de instituciones como la Universidad de Ottawa y centros de investigación en Berlín, abre una vía para entender cómo la cooperación puede prevalecer sobre el instinto de dominación en sociedades altamente organizadas. La biología molecular y el análisis de comportamiento ahora se centran en identificar las señales químicas que permiten esta "jubilación" pacífica de las monarcas. Tal vez en el futuro, los humanos podremos vacunarnos contra la violencia gratuita que nos acompaña desde nuestros orígenes. 

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