El "ladrón del hotel" cae en la trampa: la Guardia Civil lo detiene in fraganti cuando volvía a por más en Marratxí
La Guardia Civil ha asestado un golpe definitivo a la delincuencia en Mallorca. En una operación quirúrgica que mezcla paciencia y contundencia, los agentes del Puesto Principal de Pont d’Inca han detenido a un hombre de 55 años que se había convertido en la pesadilla de una conocida cadena hotelera en Marratxí. Lo que empezó como un golpe de 7.000 euros en material tecnológico y efectos de valor, terminó con una detención de película: el delincuente regresó a la escena del crimen mientras los agentes le respiraban en la nuca.
El caso, que ha mantenido en vilo al sector empresarial de la zona, arrancó tras una denuncia que activó todas las alarmas de la Benemérita. Tras el primer asalto, donde el autor reventó la seguridad de las oficinas para hacerse con un botín cuantioso, los investigadores iniciaron una serie de pesquisas y vigilancias discretas. Sabían que el criminal era metódico, pero no contaban con su exceso de confianza.
La tensión estalló este jueves 22 de enero. Mientras los agentes mantenían el cerco sobre el sospechoso, observaron lo increíble: el hombre volvía a entrar por la fuerza en el mismo edificio. Sin margen de error y con una respuesta eléctrica, la Guardia Civil lo cercó en el acto. Fue una detención in fraganti; el ladrón fue sorprendido con las herramientas de asalto en la mano, listo para desvalijar de nuevo las instalaciones.
Fuentes oficiales de la Guardia Civil confirman que el detenido ya ha pasado a disposición judicial. La rapidez de la operación no solo ha permitido recuperar parte de la tranquilidad en el municipio, sino que envía un mensaje rotundo: en Mallorca, el crimen no descansa, pero la guardia civil tampoco.