La fiscalia pide 15 años a un profesor de la Universidad por pegar unas brutales palizas a su bebé
La Fiscalía reclama prisión para un docente de la UIB tras atribuirle un presunto patrón de violencia contra su hijo recién nacido. El menor llegó al hospital con múltiples roturas, marcas y lesiones detectadas en diferentes fases de evolución.
El Ministerio Fiscal solicita para el acusado, un profesor de la Universitat de les Illes Balears (UIB, una condena de 15 años de prisión al considerar que mantuvo durante semanas una conducta continuada de agresiones físicas contra su bebé cuando se encontraba a solas con él.
Según el escrito de acusación, los hechos se remontan al periodo comprendido entre el nacimiento del menor, en diciembre de 2023, y su ingreso en el hospital Son Espases a finales de enero de 2024. Durante ese tiempo, la Fiscalía sostiene que el investigado reaccionaba de forma violenta cuando su hijo lloraba, sometiéndolo presuntamente a sacudidas, estiramientos de extremidades y golpes reiterados.
La acusación pública describe varios episodios concretos. En uno de ellos, el pequeño comenzó a sangrar por la boca y la nariz después de quedarse bajo el cuidado exclusivo de su padre. Días más tarde se habrían producido nuevas actuaciones similares hasta desembocar en el episodio que motivó la intervención médica definitiva.
La noche del 25 al 26 de enero, siempre según la versión del Ministerio Fiscal, el hombre golpeó al niño en la espalda y manipuló con fuerza sus brazos mientras intentaba silenciar su llanto. El relato recoge que la acción terminó cuando escuchó un crujido y observó que una de las extremidades quedaba sin movilidad normal.
El traslado urgente al hospital permitió descubrir la magnitud de las lesiones. Los especialistas diagnosticaron fracturas en ambos húmeros, clavícula, costillas y tibia, además de hematomas, microhemorragias craneales y otras afecciones compatibles con distintos momentos de producción. Los facultativos activaron entonces el protocolo previsto para posibles malos tratos infantiles y comunicaron la situación a las autoridades judiciales y policiales.
La investigación derivó inicialmente en la detención de ambos progenitores. Sin embargo, la causa contra la madre fue archivada posteriormente tras descartarse su participación en los hechos investigados.
El bebé permaneció ingresado, necesitó rehabilitación y completó un largo proceso de recuperación. Aunque los informes médicos no han detectado secuelas permanentes hasta la fecha, los especialistas consideran que todavía no puede descartarse la aparición de consecuencias físicas o psicológicas futuras debido a la corta edad del menor.
El juicio debía celebrarse esta semana en Palma, pero la presentación de un nuevo informe pericial por parte de la defensa obligó a aplazar la vista. La magistrada ha fijado una nueva fecha para mediados de 2027, mientras los forenses analizan la documentación aportada.
"Las informaciones consultadas no precisan la situación cautelar actual del acusado, un aspecto relevante para comprender la evolución del procedimiento judicial."
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