LA INSEGURIDAD EN EL CENTRO ENCIENDE AL PEQUEÑO COMERCIO

La agresión con una botella a una camarera en Palma reabre el debate sobre la seguridad comercial

La agresión a una camarera golpeada con una botella de cristal al evitar el robo de un batido en el barrio de Cort ha vuelto a situar la seguridad del pequeño comercio en el foco de la atención pública y el malestar vecinal.

Policia Nacional

Los hechos ocurrieron en un bar de Palma cuando la agresora intentó llevarse un batido sin pagar. Al percatarse de la maniobra, la camarera le llamó la atención para recriminarle la acción. La respuesta de la mujer fue de una agresividad desmedida: cogió una botella de cristal y se la estrelló directamente en la cara a la empleada, causándole lesiones que requirieron asistencia médica de urgencia y siete puntos de sutura.Varios clientes   presentes en el local intervinieron de inmediato para frenar a la agresora y retenerla hasta la llegada de las patrullas de la Policía Nacional.

El episodio ha generado indignación entre comerciantes y vecinos de la zona, que señalan este tipo de robos y conductas violentas como un reflejo del clima de tensión y la impunidad que sienten y al que se enfrentan los trabajadores de cara al público.

Posible pena a la que se enfrenta:

Por la agresión con una botella de cristal y los siete puntos de sutura, la atacante afronta un delito de lesiones (artículo 147 del Código Penal), castigado con 3 meses a 3 años de prisión. Si el juez considera el cristal un instrumento peligroso, la pena sube de 2 a 5 años.