PALMA EN LLAMAS: EL PATRÓN YA ESTÁ AQUÍ
El Drac de na Coca despierta a una Palma sedienta de fiesta
Palma ha saltado hoy por los aires. El inicio de las fiestas de Sant Sebastià 2026 ha dejado de ser una simple tradición para convertirse en un fenómeno de masas que ha colapsado el centro histórico. Con el Drac de na Coca despertando ante una multitud enloquecida y el escalofriante Día de la Pesta recorriendo las arterias de la ciudad, el sentimiento llonguet ha tomado las calles en una jornada de caos, fe y euforia que ya es viral en todas las redes.
No ha sido un inicio cualquiera. Desde las 10:00 de la mañana, el centro de Palma era una olla a presión. El Ayuntamiento ha dado el pistoletazo de salida a unas fiestas de Sant Sebastià 2026 que huelen a historia. El momento cumbre de la mañana llegó con el rugido —simbólico y ensordecedor— del Drac de na Coca, despertado por el entusiasmo de los alumnos del colegio Pius XII, quienes han custodiado la llama de la fiesta ante una Plaça de Cort donde no cabía ni un alfiler.
Pero el plato fuerte, el que ha encogido el corazón de los presentes, ha sido el Día de la Pesta, la recreación de la llegada de las reliquias del santo ha teñido de misterio el atardecer palmesano. A las 17:30 h, la comitiva partía envuelta en un silencio sepulcral, roto solo por los tambores, recreando aquel siglo XVI donde la enfermedad asolaba la ciudad. La entrega de las reliquias en la Plaça de Llorenç Bisbal a las 19:00 h ha sido el clímax de una tarde donde la fe y la cultura se han fundido en un solo abrazo.
La jornada cierra con la música de Madison y las mezclas de DJ Secreto, encargados de transformar el recogimiento en euforia. Las redes sociales arden: "Hacía años que no se sentía esta fuerza", reza uno de los comentarios más virales en X. El tráfico en el centro ha sido un caos necesario para dar paso a la leyenda. Palma ya no duerme. Sant Sebastià ha vuelto para recordarnos quiénes somos.
