Un ucraniano destroza el taxi de una mujer tras patear el retrovisor y lanzarse contra el parabrisas
Agentes de la Policía Nacional han arrestado en Palma a un individuo de nacionalidad ucraniana como presunto autor de un delito de daños tras una secuencia de agresiones materiales contra un servicio público. El incidente tuvo lugar a plena luz del día en las inmediaciones de plaza España y fue abortado por un agente fuera de servicio que logró retener al agresor antes de que pudiera darse a la fuga.
La escena comenzó cuando una taxista adelantó al hombre mientras este circulaba en bicicleta por el centro de la ciudad. Según el testimonio de la víctima, el ciclista avanzaba por la calzada realizando movimientos erráticos, similares a un baile, lo que dificultaba el tránsito normal. Al coincidir ambos vehículos en la detención de un semáforo, la situación escaló de forma inmediata y sin mediación de palabra: el hombre propinó una fuerte patada al espejo retrovisor del taxi, fracturándolo al instante.
Ante los reproches de la conductora por la agresión injustificada, la reacción del detenido fue todavía más violenta. Lejos de deponer su actitud, levantó su propia bicicleta para lanzarla con fuerza contra la luna delantera. No satisfecho con el impacto del objeto, él mismo se abalanzó sobre el cristal, revolcándose contra la superficie hasta conseguir que el parabrisas estallara y se produjeran daños estructurales en el automóvil.
Un funcionario de la Policía Nacional que transitaba por la zona sin uniforme presenció el ataque y evitó que el violento ucraniano abandonara el lugar de los hechos. Poco después, una patrulla del Grupo Operativo de Respuesta (GOR) se hizo cargo del arresto. La propietaria del vehículo ha valorado el coste de las reparaciones en aproximadamente 1.500 euros, una cifra que agrava la calificación penal del suceso.
Pese a la gravedad de los hechos, la situación jurídica de estos ciudadanos extranjeros suele presentar complejidades administrativas. En el caso de los nacionales de Ucrania, su condición de país en conflicto bélico paraliza los expedientes de expulsión por razones humanitarias. Una circunstancia similar a la que ocurre con otros perfiles, como los ciudadanos argelinos, cuya repatriación se ve bloqueada por la ausencia de convenios de colaboración estables en la actualidad.