Crimen y desidia social en Kentucky

Morir entre arañas y basura: el bebé al que obligaron a comer sus propios pañales hasta asfixiarse

Un bebé de solo un año ha fallecido en Kentucky tras sufrir meses de maltrato e інhumanas condiciones de vida en su propia casa. La policía ha detenido a su madre, Alexandrae Price, y al novio de esta, Deavan Williams, acusados de obligar al menor a malvivir entre basura, parásitos y excrementos en un sótano y un garaje sin ventilación. El pequeño murió asfixiado al ingerir restos de su propio pañal sucio mientras estaba bajo la custodia de la pareja, un crimen que ha conmocionado a la comunidad local y que ya investigan los tribunales.

Foto de los dos detenidos
Foto de los dos detenidos

Un bebé ha muerto en Kentucky en unas condiciones de abandono y crueldad difíciles de asimilar. La policía ha detenido a la madre, Alexandrae Price, y a su pareja, Deavan Williams, acusados de someter al menor a un infierno cotidiano que le costó la vida el pasado 27 de julio.

 

La investigación policial revela un panorama aterrador. El bebé pasó sus últimos días encerrado en un parque de juegos ubicado entre un sótano repleto de arañas y un garaje sin ventilación. El suelo estaba rodeado de basura acumula, cerveza, aguas residuales y orina de animales. Para lavarlo, los acusados utilizaban directamente una manguera de jardín en el exterior.

 

El informe de las diligencias detalla que el pequeño sufría castigos crueles, como ser obligado a comer comida picante. Sin embargo, el desencadenante fatal ocurrió cuando Deavan Williams, quien ejercía como cuidador principal mientras la madre trabajaba, se quedó dormido. El bebé, hambriento y desatendido, ingirió restos de su propio pañal usado hasta asfixiarse. Los médicos del hospital certificaron además sangrado bucal y múltiples hematomas en el cuerpo.

Allen County Sheriff's Office
Allen County Sheriff's Office

 

El caso ha sacudido al condado de Allen. Deavan Williams afronta cargos de asesinato por imprudencia grave y abuso infantil en primer grado, mientras que Alexandrae Price está procesada por permisividad y abuso al consentir que su hijo malviviera en ese entorno hostil. Ambos permanecen en prisión a la espera de la vista preliminar.

Nuevos datos recogidos por la policía

·        La víctima fue identificada formalmente en las citaciones policiales como Mason Moulding.

Las autoridades extendieron el caso arrestando también a la abuela, Tina Price (51 años), quien vivía en la parte superior de la vivienda en condiciones de hacinamiento e insalubridad aún peores, retirando además 16 animales en estado grave de desnutrición y abandono

 

Más allá de la actuación policial, el suceso pone bajo el foco la inacción de los servicios sociales y la falta de detección temprana ante situaciones de extrema vulnerabilidad infantil. La tragedia plantea una pregunta incómoda: cuántas alarmas fallaron antes de que la negligencia se convirtiera en un crimen.

Allen County Sheriff's Office
Allen County Sheriff's Office

 

Posible pena a la que se enfrentan

 

Según la legislación penal de Kentucky, el asesinato por imprudencia es un delito capital que conlleva penas de entre 20 y 50 años de prisión, cadena perpetua o pena de muerte. Por su parte, el abuso infantil en primer grado a menores de 12 años constituye un delito de Clase B, sancionado con 10 a 20 años de cárcel. Así, Deavan Williams afronta desde 20 años hasta la pena capital, mientras que Alexandrae Price expone su condena a entre 10 y 20 años.

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