El ConectaBalear Manacor tumba la lógica y se corona rey de España en una final de infarto
El equipo de Alexis González rompe todos los pronósticos y levanta su primera Copa del Rey tras despedazar al CV Melilla (3-1). En una exhibición de casta que ya es historia del deporte balear, el ConectaBalear Manacor demostró que los presupuestos no ganan finales y que el hambre de gloria de este vestuario no tiene techo. Baleares celebra un título que parecía imposible.
Manacor ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad que asusta. El ConectaBalear Manacor ha asaltado el trono del voleibol nacional con una autoridad insultante, finiquitando al CV Melilla en cuatro sets que fueron una auténtica guerra de nervios (25-22, 25-23, 17-25 y 25-21). Tras la gesta de eliminar al todopoderoso Guaguas, los de Llevant no fallaron en la cita con el destino.
El partido fue un monólogo de ambición mallorquina liderado por un Fausto Díaz que jugó en trance, martilleando la defensa melillense sin piedad. El segundo set fue el punto de inflexión: con una tensión que se cortaba con cuchillo, el ConectaBalear Manacor supo sufrir para cerrar un 25-23 que dejaba el título a tiro de piedra. Ni el amago de remontada de los norteafricanos en el tercer parcial logró hacer dudar a un bloque que ha conseguido, ha firmado la página más brillante del club.
En el último suspiro, la muralla formada por Kucharczyk y la garra de Romaní terminaron por hundir la resistencia de un Melilla que acabó desquiciado ante la defensa numantina de los baleares. Con el 25-21 definitivo, estalló la locura: Manacor es, por derecho propio, la nueva capital del voleibol español. El trofeo viaja a la isla tras una exhibición de fe que será recordada durante décadas