PÁNICO EN EL FÚTBOL BALEAR

Un codazo en el pecho deja sin aire a un linier y la Federación propone expulsar a todo el equipo

Escala la violencia en el futbol mallorquin. Un árbitro asistente termina en el hospital tras ser agredido en el túnel de vestuarios. La FFIB rompe el silencio: denuncia penal por odio y una medida drástica que podría borrar al club de la competición.

Un codazo en el pecho deja sin aire a un linier y la Federación propone expulsar a todo el equipo
violencia en el futbol
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Túnel de vestuarios de un campo de Segunda Regional en Mallorca. El partido termina, pero la pesadilla empieza. Un jugador se dirige al asistente número 2 y le propina un fuerte codazo directamente al pecho. Resultado: el colegiado queda sin respiración durante varios segundos y aturdido en el suelo.

Encerrados bajo llave por miedo La tensión fue de tal calibre que el trío arbitral tuvo que refugiarse en su vestuario. Echaron la llave y llamaron al 091. No salieron hasta que llegaron varias dotaciones de la Policía Nacional y Local. El campo, convertido en una zona de inseguridad, obligó a los agentes a escoltar a los árbitros hasta la salida. El agredido acabó en un centro médico con dolores agudos.

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Mano de hierro: ¿El fin del club? La junta directiva de la Federación de Fútbol de las Illes Balears (FFIB) se ha reunido de urgencia este lunes. La propuesta es unánime y sin precedentes: expulsar de la liga a todo el equipo del agresor. No solo se juzga al jugador, se señala al entorno. El Juez de Competición tiene ahora el expediente sobre la mesa para ejecutar esta "sentencia" deportiva.

Cárcel y delitos de odio Pero el problema no se queda en el campo. La FFIB ha detectado otro foco de violencia: mensajes de odio y amenazas en redes sociales contra un árbitro de categoría Cadete Preferent. La respuesta ha sido inmediata: denuncia ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

futbol balear
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En España, las agresiones físicas con lesiones pueden acarrear penas de 6 meses a 3 años de prisión. Si se suman los agravantes de odio y amenazas, el agresor podría enfrentarse a un proceso penal de alta intensidad. La Federación ya ha confirmado que se personará como acusación particular.

Mallorca, clima de inseguridad Este fin de semana negro confirma una tendencia peligrosa en la isla. El fútbol regional se ha convertido en un escenario de riesgo donde la fuerza pública es ya un asistente más en cada jornada. La FFIB lanza un aviso: el que pegue o amenace, no solo se va a la calle, se va ante un juez

Un codazo en el pecho deja sin aire a un linier y la Federación propone expulsar a todo el equipo