¿ES MALLORCA UNA TIERRA SEGURA PARA LA COMUNIDAD LGTBI?

El juicio por el ataque homófobo con un martillo en la playa de El Mago evidencia la duplicación de los delitos de odio en Mallorca

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial juzga hoy a un joven por agredir brutalmente a dos hombres en Calvià, un proceso que coincide con un repunte alarmante de la violencia física contra el colectivo LGTBI+ en la isla. Los datos del último informe de la Federación Estatal LGTBI+ confirman que este tipo de ataques se han duplicado en el último año, uno de cada cinco personas ha sufrido acoso en Mallorca por su orientación sexual, mientras expertos y asociaciones denuncian una normalización de la hostilidad en espacios públicos y digitales.

La brutalidad en Calvià lidera una preocupante cronología que incluye sólo en los últimos dias, el linchamiento a un comerciante en Palma, la paliza al artista Baaldo en una discoteca y el hostigamiento a un docente en Andratx

Aumentan los delitos de odio
Aumentan los delitos de odio

El banquillo de los acusados recibe hoy al presunto autor de una cacería humana en la playa de El Mago. Según el escrito de acusación, el procesado golpeó a una de las víctimas con un martillo y arrojó a otra por un terraplén de tres metros, motivado exclusivamente por la orientación sexual de los agredidos. Este nivel de brutalidad encaja con los patrones documentados por las Naciones Unidas, donde los delitos de odio suelen presentar ensañamiento y una intención clara de castigar a quienes desafían las normas de género.

El suceso de Calvià no es un hecho aislado en la cronología reciente de Baleares. En Palma, el comerciante Miquel fue apaleado en el mercado de Pere Garau tras ser increpado con insultos homófobos, mientras que en el IES Baltasar Porcel de Andratx, un docente sufrió el acoso coordinado de sus alumnos a través de redes educativas. A esto se suma la agresión denunciada por el artista Baaldo, dibujando un mapa de riesgo que abarca desde centros de enseñanza hasta zonas de ocio.

La estadística respalda la sensación de inseguridad. El informe Estado del Odio 2025 revela que el 20,3% de las personas LGTBI+ ha sufrido acoso y el 25,25% discriminación en el acceso a servicios o vivienda. Paula Iglesias, presidenta de la Federación Estatal, advierte que nos enfrentamos a una normalización del odio alimentada por discursos políticos que legitiman la violencia. Esta tendencia es especialmente virulenta con las personas trans y los jóvenes de entre 25 y 34 años con bajos ingresos, quienes presentan las tasas más altas de victimización.

Pese a la gravedad, la infradenuncia sigue siendo el principal obstáculo: el 46,09% de las víctimas no acude a las autoridades por miedo a no ser creídas o por la falta de pruebas. Las guías oficiales recuerdan que el testimonio de los testigos y los partes médicos donde conste la agresión por ser LGTBI son fundamentales para que el sistema judicial actúe con rigor.

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