Detenidos 3 violadores por pegar una paliza a una mujer que se resistió en la Playa de Palma
Tres hombres han sido detenidos en Palma tras intentar violar y dar una brutal paliza a una joven que se resistió en la playa el pasado 30 de junio. El arresto ha sido posible semanas después gracias a que la propia víctima se cruzó con ellos por la calle y un familiar logró retenerlos hasta la llegada de la Policía Nacional.
Tres detenidos por intentar violar y dar una paliza a una joven en la playa de Palma
La Policía Nacional ha detenido en Palma a tres jóvenes acusados de intentar violar y agredir brutalmente a una mujer en la Platja de Palma. La agresión se produjo el pasado 30 de junio a primera hora de la mañana, cuando la víctima caminaba sola por la zona.
Agresión tras rechazar un abordaje
Según la investigación, los tres hombres abordaron a la joven en la playa. Ante su desinterés y rechazo, los agresores reaccionaron con violencia: la agarraron del cuello, la arrastraron hacia la arena e intentaron bajarle el pantalón.
Al defenderse y oponer resistencia para evitar la violación, los asaltantes comenzaron a propinarle puñetazos y patadas en el rostro. Tras la agresión física, los tres individuos huyeron del lugar.
Detenidos tras ser reconocidos por la víctima
A pesar de que la víctima interpuso la denuncia inmediatamente después del suceso, las detenciones no se produjeron hasta el pasado martes por un encuentro fortuito.
La joven y un familiar localizaron a los sospechosos en la calle. El acompañante de la víctima logró retener a los agresores en el lugar mientras daban el aviso de emergencia. Una patrulla de la Policía Nacional se desplazó rápidamente hasta el punto señalado y procedió al arresto de los tres hombres, imputándoles delitos de agresión sexual y lesiones.
Posible pena a la que se enfrentan
Al tratarse de un intento de violación con lesiones graves, los acusados se enfrentan a penas que podrían sumar entre 6 y 12 años de prisión. La agresión sexual en grado de tentativa rebaja la pena de cárcel en uno o dos grados, pero la brutal paliza posterior añade un delito de lesiones que agravará la condena final.