Detenida una pareja española tras sembrar el pánico con una violenta espiral de atracos
La Policía Nacional ha arrestado en Palma a un hombre y una mujer de origen español responsables de una cadena de delitos que incluye asaltos con violencia, robos en viviendas y estafas bancarias. Los detenidos llegaron a dejar inconsciente a una de sus víctimas en el Paseo Marítimo para desvalijarla y utilizar sus tarjetas en comercios cercanos, demostrando una total falta de escrúpulos al actuar incluso mientras los residentes dormían en sus hogares.
El historial delictivo de los dos detenidos describe una actividad frenética que arrancó en diciembre de 2025. El Grupo de Investigación Oeste de la Policía Nacional ha logrado cerrar el cerco sobre este hombre y esta mujer tras conectar varios escenarios de criminalidad violenta en la isla.
El punto de máxima gravedad se registró en el paseo Marítimo de Palma. Allí, un ciudadano que esperaba un taxi fue abordado por la espalda y recibió un impacto tan seco que perdió el sentido al instante. Al recobrar la consciencia, se encontraba solo y desvalijado: le habían sustraído el teléfono, sus documentos personales y las tarjetas bancarias. Los asaltantes no perdieron el tiempo y se dirigieron de inmediato a un supermercado cercano para realizar compras antes de que la víctima pudiera reaccionar y bloquear sus activos.
La investigación ha revelado que la pareja no limitaba su radio de acción a la capital. En Sineu, la Guardia Civil detectó un robo con fuerza en una vivienda donde los delincuentes entraron mientras la madre del propietario descansaba en el interior. En este asalto, la mujer ahora detenida no se conformó con el botín físico: utilizó el DNI del denunciante para cambiar la titularidad de su línea telefónica y ponerla a su nombre, cometiendo un presunto delito de usurpación de estado civil.
El rastro de los sospechosos se hizo evidente en los establecimientos de compraventa de segunda mano de Palma. Allí intentaron dar salida a los terminales robados, tanto los obtenidos en asaltos violentos como los sustraídos tras fracturar ventanillas de vehículos en el centro de la ciudad. La trazabilidad de estas ventas fallidas permitió la identificación plena de ambos.
Actualmente, se les imputan delitos de robo con violencia, estafa, dos robos con fuerza, receptación y usurpación. La operación continúa abierta y los investigadores no descartan su implicación en otros sucesos recientes en diferentes puntos de Mallorca.