DRAMA EN EL COLISEUM

La fragilidad defensiva y la falta de intensidad empujan al Mallorca al abismo del descenso

La ausencia de Samu Costa desangra el centro del campo de un Mallorca donde ni la visión de Darder ni el ímpetu de Jan Virgili bastaron para frenar el vendaval azulón.

Alineación inicial
Alineación inicial

El RCD Mallorca abandona tierras madrileñas con un nudo en la garganta y la permanencia pendiendo de un hilo. La derrota por 3-1 ante el Getafe de José Bordalás deja a la escuadra mallorquinista en una situación de extrema vulnerabilidad a falta de solo dos jornadas para el cierre del campeonato. Un doblete de Satriano y un testarazo de Romero desactivaron por completo el planteamiento visitante, que solo pudo maquillar el electrónico mediante un gol de Mascarell. Con este triunfo, el cuadro azulón se mete de lleno en la pugna por la Europa League, mientras que el equipo bermellón queda obligado a no fallar en sus próximos compromisos para evitar el desastre.

Debut de Orejuela
Debut de Orejuela

El RCD Mallorca pagó en el Coliseum el precio de su falta de equilibrio. La baja por sanción de Samu Costa resultó ser un agujero negro en la medular; sin la agresividad y el despliegue del portugués, el conjunto de Martín Demichelis fue incapaz de frenar las transiciones del Getafe. Sergi Darder, llamado a liderar la construcción, se vio asfixiado por la presión de Mauro Arambarri y Milla. Aunque el de Artà intentó dotar de sentido al juego en la primera mitad, su influencia se diluyó al carecer de un socio que recuperara balones, acabando sustituido en el minuto 66 tras un partido gris que refleja la crisis de ideas del equipo.

Vedat Muriqi
Vedat Muriqi

La nota de frescura la puso el joven Jan Virgili, quien debutaba como titular en un escenario de máxima tensión. El canterano mostró personalidad, botando el córner que Vedat Muriqi estrelló en el larguero y ofreciendo apoyos constantes a un Pablo Maffeo superado por Nyom. Sin embargo, la voluntad de Virgili fue insuficiente ante la jerarquía defensiva de los de Bordalás, que desconectaron a los puntas bermellones con un marcaje implacable. Con la derrota, el Mallorca se queda sin margen de error, evidenciando que sin la brújula de Darder activa y sin el músculo de Samu Costa, la permanencia es hoy un objetivo que requiere un milagro en las dos últimas jornadas.

La apuesta de Bordalás por Nyom resultó letal para los intereses isleños, siendo el arquitecto del primer tanto tras asistir a Satriano ante la pasividad de la zaga. Pese a que Vedat Muriqi rozó el empate con un cabezazo al larguero, un error de comunicación catastrófico entre Valjent y Leo Román antes del descanso permitió al ariete uruguayo firmar su doblete a placer. En la reanudación, la entrada de Pablo Torre no cambió la dinámica; Romero sentenció el choque tras una falta botada por Milla. Aunque el centrocampista canario recortó distancias, el bloque local gestionó el crono sin sobresaltos, enviando al Mallorca de vuelta a la isla con la urgencia de sumar para eludir una tragedia deportiva que hoy parece más cerca que nunca.