El ministro de salud de Kenia, puede ir a la cárcel por ignorar la orden de frenar un centro de ébola de EE. UU.
El pulso entre el Gobierno de Kenia y la Justicia ha llegado al punto de no retorno: el ministro de Salud, Aden Duale, ha sido declarado en desacato tras ignorar de forma reiterada la orden judicial de paralizar un polémico centro de cuarentena financiado por Washington.
El ministro de Sanidad keniata, Aden Duale, se enfrenta a una sentencia inminente que podría llevarlo a prisión. Un tribunal lo ha declarado en desacato tras ignorar de forma reiterada la orden judicial de detener las obras de un centro de cuarentena para casos de ébola.
El proyecto, financiado con 13,5 millones de dólares por Estados Unidos, ha provocado una oleada de indignación. Aunque la justicia ordenó paralizar la construcción en mayo, las máquinas siguieron operando. Esta decisión ha derivado en protestas violentas en la zona de Nanyuki, que ya han dejado tres fallecidos.
El Gobierno intenta justificar la obra como una medida de "interés nacional", pero el Tribunal Superior ha sido tajante: las órdenes judiciales son un mandato que se debe obedecer, no una sugerencia. Hoy, el ministro conoce su sentencia definitiva.
El centro de Nanyuki es una unidad de cuarentena diseñada para ciudadanos estadounidenses expuestos al ébola en la región. El plan de EE. UU. es derivar aquí a personas de "alto riesgo" para cumplir los 21 días de observación fuera de su territorio. Esta estrategia ha desatado un conflicto por la falta de transparencia, la exclusión de la población local y la acusación de que Kenia actúa como "colonia de contención". Pese a que el Gobierno keniata intenta matizar su uso, es evidente que el objetivo prioritario es proteger a los ciudadanos estadounidenses, no a los locales, ignorando cualquier consulta pública