RÉCORD DE TEMPERATURAS Y TENSIÓN EN LA CAPITAL EL 4 DE JULIO

Cancelan los grandes desfiles por los 40 °C mientras Trump convierte la fiesta nacional en un mitin

Fuegos artificiales en el 4 de julio

 

Estados Unidos cumple este sábado dos siglos y medio de historia en medio de una jornada sofocante y de alta tensión. Lo que debía ser una fiesta nacional de unidad por los 250 años de su Independencia se ha transformado en un verdadero desafío: una brutal ola de calor de más de 40 °C ha obligado a cancelar los principales desfiles del país, mientras el presidente Donald Trump enciende la polémica al convertir los festejos oficiales en un mitin de campaña. Entre termómetros récord y discursos incendiarios, el país vive un 4 de julio atrapado entre la emergencia climática y la grieta política.

Washington y Filadelfia. Estados Unidos conmemora este sábado su 250 aniversario de independencia en un escenario inédito, marcado por una histórica ola de calor y un clima de alta tensión política.

La histórica firma de la Declaración de 1776 se vio opacada por temperaturas extremas que superan los 40 °C, manteniendo a 160 millones de personas bajo alerta en la Costa Este. La brutal combinación de calor y humedad obligó a cancelar los emblemáticos desfiles anuales en Washington y Filadelfia. En el National Mall de la capital, los organizadores retrasaron la apertura de accesos y los voluntarios reparten agua con hielo a ciudadanos que se protegen con paraguas y sombreros. Para colmo, meteorólogos advierten sobre severas tormentas eléctricas e inundaciones relámpago que podrían agravar la jornada.

Captura de pantalla de la página de X de Trump

A pesar de los riesgos climáticos, el presidente Donald Trump se convirtió en el epicentro de la jornada al mantener un multitudinario mitin político en el National Mall, acompañado de exhibiciones militares. "Voy a pronunciar un discurso muy largo, solo para demostrar que puedo hacer cualquier cosa", ironizó el mandatario sobre el calor extremo.

La víspera, desde el Monte Rushmore, Trump encendió la polémica al alertar sobre un supuesto "resurgimiento del comunismo", calificándolo como la mayor amenaza en la historia del país. Esta fuerte impronta partidista, coordinada por el grupo afín al gobierno Freedom 250, desató duras críticas de la oposición demócrata, que acusa la privatización y politización de una fecha de unidad nacional. Varios estados progresistas boicotearon los actos y numerosos artistas cancelaron su participación. Según encuestas, la mayoría de los estadounidenses lamenta que el histórico cuarto de julio central se haya transformado en un terreno de disputa electoral.