¿Preparado para decir adiós a los plásticos del súper y a los champús del hotel?

Mallorca estrena la mayor revolución ecológica en tres décadas

Olvídate de los minibotes de gel en el hotel y de las manzanas envueltas en plástico. Europa estrena esta semana una normativa que fulmina el usar y tirar, obligando a Mallorca a acelerar una reconversión verde que afectará directamente a tu bolsillo y a tus vacaciones.

53156529231_374a9509c7_c

Mallorca activa esta semana una cuenta atrás que va a cambiar por completo tu forma de ir de hotel, hacer la compra o tirar la basura. Entra en vigor el Reglamento Europeo de Envases, una normativa de la Unión Europea que busca cortar de raíz la invasión de plástico, pero que en la isla va a escocer especialmente a dos sectores: el turismo y el comercio.

Envases

 

Si eres de los que se lleva los botellines de champú de los hoteles, despídete. La ley prohíbe las amenities (esos formatos de cortesía) y las monodosis de plástico en restaurantes, como los sobres de kétchup o las tarrinas de mermelada. A partir de ahora, los alojamientos turísticos tendrán que pasarse a los dispensadores recargables y al granel.

 

En el supermercado el cambio será visual. Llega el etiquetado arcoíris: un sistema de 24 colores diferentes que indicará con precisión milimétrica de qué material está hecho cada envoltorio. El objetivo es que separemos mejor en casa antes de ir al contenedor. Además, se fija el fin de los plásticos para envolver frutas y verduras de menos de un kilo y medio.

 

¿La mala noticia para la isla? El esperado sistema de depósito, devolución y retorno (SDDR) —las máquinas para devolver latas y botellas a cambio de céntimos— se retrasa oficialmente hasta 2029. Baleares quería implantarlo ya para limpiar sus playas, pero la burocracia estatal ha frenado el plan autonómico para alinearse con los tiempos de Europa.

Contenedores

 

Para las empresas locales, bajo el principio de responsabilidad ampliada del productor, el juego cambia: quien fabrique un envase, paga su reciclaje total. La revolución verde ya no es una opción de marketing; es una obligación legal que empieza hoy mismo.