TESOROS DE NUESTRA GASTRONOMÍA: EL RESCATE DE UN CLÁSICO
El secreto de los escaldums que conquistaron Palma: rescatamos la receta histórica de Son Berga
¿A qué sabe la nostalgia? Para muchos mallorquines, el aroma de un guiso hecho a fuego lento es el billete de vuelta a las Navidades de su infancia. En un ejercicio de justicia poética con nuestros fogones, abrimos el baúl de los recuerdos de la VII Mostra de Cuina Mallorquina de 1991. Viajamos a aquel IFEBAL de mayo para recuperar la joya de la corona: los Escaldums de Pollastre del legendario Restaurante Son Berga. Una receta que no solo alimenta, sino que cuenta la historia de una isla que se resiste a olvidar sus raíces.
Hay platos que son instituciones y restaurantes que son templos. Son Berga, situado en la carretera de Gènova, fue durante años el cuartel general del sabor auténtico bajo la dirección de Jaime Font Cañellas y el arte en los fogones del chef Rafael Ferrer Riera. Hoy, rescatamos del recetario oficial de aquella feria histórica —que costaba apenas 495 pesetas— la fórmula exacta para emocionar a tu familia esta Navidad.
El "Dream Team" de los ingredientes: Para 4 personas, necesitarás un pollo de 1,6 kg limpio y troceado, 11 cl de aceite de oliva virgen, 2 dientes de ajo, 2 zanahorias, 1 puerro, 1 cebolla y 1 tronco de apio. El toque maestro lo dan 2 tomates pequeños picados, una copita de vino blanco para alegrar el espíritu, pasas de corinto (100g), guisantes frescos (100g) y 300g de patatas doradas.
La ejecución: ritmo y sabor en la sartén:
- El sellado de oro: Salpimentamos el pollo, lo pasamos por harina y lo freímos en aceite de oliva hasta que brille con un dorado envidiable. Lo reservamos.
- El sofrito del éxito: En ese mismo aceite, sofreímos el ajo, la cebolla, el puerro, la zanahoria y el apio. Cuando todo esté tierno, añadimos el tomate.
- El confitado final: Devolvemos el pollo a la cazuela, rehogamos y vertemos el vino blanco. Cubrimos con 2 litros de caldo blanco y un manojo de hierbas aromáticas.
- La magia navideña: Dejamos cocer hasta que la carne esté tierna. Al servir, añadimos las pasas, los guisantes y las patatas previamente doradas.
Cocinar estos escaldums hoy es un acto de rebeldía contra la comida rápida. Es traer a la mesa de 2025 la maestría de Ferrer Riera y el legado de Son Berga. Porque en Mallorca, la Navidad se escribe con "E" de Escaldums.
